La brusca desaceleración de la actividad, la destrucción de empleo, el frenazo de la demanda interna y el deterioro del sector exterior lleva a la mayoría de los expertos a retrasar hasta el segundo semestre de 2011 la recuperación de la economía española. Esta es una de las conclusiones del Consenso Económico, correspondiente al primer trimestre de 2009, que elabora PricewaterhouseCoopers a partir de un panel de 317 empresarios y expertos, y que en esta ocasión dedica su monográfico al futuro del sector energético español y mundial.
La mayor parte de los consultados creen que pasarán más de dos años antes de que el PIB español recupere un ritmo de crecimiento vigoroso, un 2%, la cifra mínima que se considera necesaria para que la economía genere empleo neto.
Tras registrar un crecimiento medio del 1,2% el pasado año, la economía española se contraerá un 2,3% en este ejercicio y un 1,2% en 2010, según la mayoría de los encuestados. Sólo un 16% vaticina una recuperación para 2010.
Un camino lento y difícil
Los resultados de esta encuesta reflejan que los expertos vislumbran una salida de la crisis lenta y difícil y que los agentes económicos y sociales tienen un elevado grado de incertibumbre en torno a la evolución de las principales magnitudes macroeconómicas. De hecho, tres de cada cuatro encuestados creen que la economía española acelerará su caída en los próximos seis meses. Mayor coincidencia hay en las perspectivas sobre el empleo: nueve de cada diez expertos piensan que las empresas mantendrán o reducirán su plantilla en 2009 y casi ocho de cada diez encuestados cree que las compañías no volverán a crear puestos de trabajo al menos hasta 2011.
Respecto a las medidas de política económica que creen prioritarias para superar la crisis apuestan, por este orden, por un aumento del gasto público en infraestructuras, por el incremento del gasto público y privado en I+D+i, por reformar y dotar de más recursos al sistema educativo y por abordar una reforma laboral que venga acompañada de un abaratamiento del despido en nuevos contratos.
El Consenso Económico de este primer trimestre analiza también el futuro del sector energético español y mundial. Casi la totalidad de los panelistas se declara muy preocupada por la situación y tres de cada cuatro cree urgente el cambio del modelo energético.
El 75% de los encuestados cree que España debería aumentar el peso de la energía nuclear en el mix de producción energética. Un 83% de los expertos considera inevitable que, en los próximos años, se plantee en la sociedad española un aumento de la producción eléctrica con este tipo de energía y un 63% opina que la contestación a la energía nuclear la ejercen grupos con menor representatividad social de la que se cree. Y, por último, sólo uno de cada tres expertos consultados considera que no se debería avanzar en esta cuestión mientras no esté resuelto el problema del almacenamiento de los residuos nucleares.


