
Miércoles, 18-02-09
Un grupo de hombres armados con bazucas y granadas de fabricación casera intentó asaltar en la madrugada de ayer el palacio del presidente Teodoro Obiang en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial. Los atacantes mantuvieron un intenso tiroteo con la guardia presidencial, antes de retirarse a bordo de las lanchas en las que llegaron. La fuerza naval de la ex colonia española acabó con la vida de uno de ellos al intentar abortar el intento de huida, y un soldado ecuatoguineano murió en los enfrentamientos.
La enésima escaramuza armada en la Guinea de Obiang puso en marcha todo el aparato de rumorología que rodea al opaco régimen, tercer productor subsahariano de petróleo. El ataque, que se produjo en ausencia de Obiang -de visita junto a miembros de su Ejecutivo en la ciudad continental de Bata- fue atribuido por el Gobierno a un grupo armado del delta del Níger. El móvil podría ser económico, al existir numerosos antecedentes de asaltos para robar por parte de grupos piratas de la zona. El nigeriano Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger (MEND) rechazó toda vinculación con la operación.
El ministro de Información, Jerónimo Osa Osa, aseguró a ABC, en conversación telefónica, que los asaltantes -que cifró en «bastantes elementos»- mantuvieron una resistencia de cuatro horas. Arribaron a las tres y media de la mañana al puerto de Malabo y alguno alcanzó las inmediaciones del palacio: «Iban armados con fusiles de asalto, granadas de fabricación casera y bazucas. Uno de los impactos de lanzagranadas causó daños materiales en ventanas del palacio presidencial».
«El objetivo no era un golpe de Estado sino un intento de asalto para robar en el Palacio», subrayó Osa, quien recordó que hace dos años el MEND cometió un ataque contra el banco francés Société Générale en Bata. Este grupo también ha cometido otros asaltos en Benin o Camerún. «Obiang se encuentra bien e informado en todo momento de lo sucedido. Ahora se halla supervisando obras de infraestructuras en Bata», zona continental de la ex colonia que alcanzó la independencia de España en 1968.
Las calles desiertas
El opositor Plácido Micó explicó que las calles de Malabo estaban desiertas y con numerosos controles militares. El único representante de la oposición en el Parlamento señaló a ABC desde la capital que ayer no abrieron los colegios ni la administración. «Los ciudadanos se han quedado en sus casas por miedo y por desconocer qué sucedía, al observar la presencia militar en las calles», agregó el secretario general de Convergencia para la Democracia Social (CPDS). El ministro de Interior, Clemente Engonga, convocó a mediodía a los partidos reconocidos para informarles. Micó reclamó al ministro que no se tomen represalias contra los extranjeros y se respeten sus derechos.
El primero en descartar el golpe de Estado fue el mismo Gobierno del dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Luego la oposición, que condenó el asalto. «Hemos visto cómo actúan las autoridades cuando han denunciado un supuesto golpe, la Policía y el Ejército salen a la calle, hay detenciones... no hay tanta calma como ahora», relató Micó. Adolfo Fernández Marugán, responsable de la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (Asodegue), consideró que «es una circunstancia que favorece a Obiang».
El régimen de Guinea Ecuatorial ha sido objeto de tres demandas -por corrupción y malversación de fondos públicos- por parte de Transparencia Internacional ante la Justicia francesa. Los ecuatoguineanos esperan la convocatoria de elecciones presidenciales a finales de año o principios de 2010. En las últimas, en diciembre de 2002, Obiang obtuvo el cien por cien de los votos.


