
Carl-Peter Forster /AP
Actualizado Jueves, 19-02-09 a las 13:26
El presidente de General Motors Europa, Carl-Peter Forster, augura «sacrificio y dolor» para los próximos años ante la situación que atraviesa el sector de la automoción y de la economía de consumo en general, que atraviesa, en su opinión, «el peor colapso desde la depresión de los años 30».
GM Europa cuenta en España con la planta de Figueruelas, en la provincia de Zaragoza, que fabrica en la actualidad los modelos Opel Meriva, Corsa y Combo y cuenta con unos 7.000 trabajadores.
Según explica Forster en el último post de su blog, el mercado automovilístico se ha contraído una tercera parte y la «dolorosa realidad es que los mercados no están mejorando y no parece que vayan a empezar a recuperarse hasta 2010». «Incluso entonces -añade el presidente de GM Europa- no he visto predicciones ni análisis que muestren que el mercado europeo del automóvi vuelva a los niveles de 2007 al menos en varios años, si no más».
GM Europa cuenta en España con la planta de Figueruelas, en la provincia de Zaragoza, que fabrica en la actualidad los modelos Opel Meriva, Corsa y Combo y cuenta con unos 7.000 trabajadores.
Según explica Forster en el último post de su blog, el mercado automovilístico se ha contraído una tercera parte y la «dolorosa realidad es que los mercados no están mejorando y no parece que vayan a empezar a recuperarse hasta 2010». «Incluso entonces -añade el presidente de GM Europa- no he visto predicciones ni análisis que muestren que el mercado europeo del automóvi vuelva a los niveles de 2007 al menos en varios años, si no más».
La «brutal realidad es que todos nosotros estamos juntos en esta situación», explica Forster, que cita a trabajadores, gobiernos, ciudadanos y directivos. Tras destacar la fortaleza del grupo automovilístico y sus modelos en marcha, señala que la clave está en asegurar el éxito de estos productos y dimensionar la capacidad de la compañía a la realidad.
Para adaptarse a los cambios del mercado, Carl-Peter Forster expresa la necesidad de ahorrar en costes laborales 1.200 millones de dólares, además del recorte de otros miles de millones de dólares en otros costes de la empresa, entre las que incluye la congelación de sueldo de los ejecutivos.
«Pero la realidad es que debemos mirar todas las opciones, incluyendo el cierre de instalaciones, para ajustar nuestra capacidad de producción al mercado», indica antes de concluir que el camino «no es fácil» y que estas acciones requieren «sacrificio y dolor» por parte de todos. «Ésa es la realidad», sentencia.
Para adaptarse a los cambios del mercado, Carl-Peter Forster expresa la necesidad de ahorrar en costes laborales 1.200 millones de dólares, además del recorte de otros miles de millones de dólares en otros costes de la empresa, entre las que incluye la congelación de sueldo de los ejecutivos.
«Pero la realidad es que debemos mirar todas las opciones, incluyendo el cierre de instalaciones, para ajustar nuestra capacidad de producción al mercado», indica antes de concluir que el camino «no es fácil» y que estas acciones requieren «sacrificio y dolor» por parte de todos. «Ésa es la realidad», sentencia.



