Actualizado Martes, 17-02-09 a las 10:19
Pues no. Ni siquiera después de dos días de haberlo presentado tenía Telefónica listas las primeras unidades del Dream, el primer móvil con Android que se comercializa en España.Los flamantes teléfonos de Google, fabricados por HTC, se hicieron esperar más de lo debido. Ni el domingo por la noche, como estaba previsto, ni el lunes por la mañana, con el Congreso Mundial de Móviles ya en marcha... No fue hasta primera hora de la tarde cuando llegaron los ansiados terminales. Y fueron solo dos. Por supuesto, me hice con uno y me acuartelé en el hotel para toquetearlo a mi gusto, cosa que acabo de terminar de hacer hace un momento.
Primeras impresiones, quizá contradictorias, fruto seguramente de las prisas. Es un teléfono grueso, demasiado para mi gusto, y también algo pesado. El diseño, visto lo que hay ahora por ahí, tampoco es que sea de quitar el sentido, la verdad. Resulta algo mazacote y anticuado. Pero al encenderlo las cosas cambian, y mucho. El terminal responde a la primera y con suavidad a todos los commandos táctiles. La interfaz está bien pensada, con paneles que se deslizan sobre la pantalla de arriba abajo (para ver las aplicaciones abiertas) y de abajo arriba (para ver las opciones del menú para la aplicación con la que estemos trabajando).
Hay accesos directos a los principales servicios de Google,los mismos que la mayoría de los internautas manejan a diario. Y la verdad es que funcionan muy bien. Las aplicaciones se abren rápido y ofrecen realmente una experiencia muy parecida a la que se puede tener ante la pantalla de un ordenador. Se puede utilizar con plena funcionaloidad tanto el correo (Gmail) como los mapas (Google Maps) o el archipopular Youtube. Se echa en falta un acceso también a Blogger, para gestionar los blogs desde el propio móvil, pero me aseguran que eso llegará pronto.

En cuanto al buscador, todo correcto. Hace exactasmente lo que se espera que haga, y presenta los resultados en un tamaño más que aceptable. Se puede navegar por la página que tengamos abierta con solo arrastrar el dedo sobre la pantalla, aunque también es posible hacerlo con el pequeño ratón en forma de bola (igualito que el trackball de Blackberry) que tiene en la parte inferior del terminal.
Al deslizar la pantalla, aparece el teclado, una de las bazas más fuertes del Dream. Se maneja con facilidad y las teclas están lo suficientemente separadas como para no pulsar dos al mismo tiempo, algo que es habitual en otros teléfonos.
Pronto habrá también acceso a una tienda de aplicaciones (sí, estos también...) y por lo visto ya hay varios cientos de ellas en la parrilla de salida. Este podría ser precisamente uno de los puntos fuertes de éste y de los siguientes móviles basados en Android. Al ser una plataforma de código abierto, resulta fácil de manejar para los desarrolladores que quieran hacer aplicaciones. Lo veremos. Las demás funciones, las corrientes, no merecen ser mencionadas aquí. Enn cuanto a llamadas, mensajes, cámara, etc, el teléfono hace lo mismo que cualquier otro terminal.
Habrá que esperar a ver cuál es la batería de servicios que implemente el operador único, que es Telefónica. Mañana me toca otra sesión, aunque esta vez con Vodafone, que presenta una generación más avanzada de "GPhones". En cuanto lo tenga en la mano y lo estudie, contaré aquí las diferencias.

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