M.D. ALVARADO / F. CARRASCO | SEVILLA
Actualizado Lunes, 16-02-09 a las 13:01
Mientras los equipos de búsqueda temen que el cuerpo de Marta haya llegado al mar, la Policía ha detenido a una tercera persona, menor de edad, por presunto encubrimiento en la desaparición de la joven sevillana.
El menor de edad, que podría ser familiar de Samuel B., el otro amigo de Miguel también detenido como encubridor, estuvo declarando ayer tarde ante la Policía y hoy pasará a disposición judicial tras permanecer la pasada noche en los calabozos de la avenida de Blas Infante.
No es la única novedad que se conoció ayer en relación con la desaparición de la joven. La Policía ha descartado ya que Marta del Castillo regresase a su casa el día de su desaparición a las 21,30 horas, como declaró Miguel C.D. y como sus propios padres creían.
Según la reconstrucción inicial de los hechos, Miguel habría llevado a Marta en moto y la habría dejado en la esquina de su casa sobre las 21:30 horas del 24 de enero. Todo el mundo dio por válida esta versión, ya que el padre mostró su convencimiento de que la joven había manipulado su ordenador e incluso una vecina aseguró haberse cruzado con ella en el portal, llegando a saludarla.
En esta reconstrucción, sin embargo, las horas no encajaban, ya que la novia de Miguel, Rocío, declaró que llegó a su casa a las 22:50 horas. De esta forma, si Marta subió a su casa a las 21,30 horas, Miguel habría tenido poco más de una hora para recogerla, llevarla a su casa de la calle León XIII, matarla, trasladar el cuerpo al río y hacerlo desaparecer. Materialmente imposible.
Una vez que la Policía consideró probado que el crimen se había producido en el domicilio de León XIII —esta circunstancia ha sido corroborada por algunos vecinos del número 78 de la citada calle, que aseguran haber oído discusiones la noche del día 24—, la reconstrucción de los hechos se volvió a plantear desde su inicio. En este sentido, la vecina que afirmó haberse cruzado con la joven desaparecida pasó a dudar de si era Marta, lo que desbarató la hipótesis.
Lo que sigue siendo todavía una incógnita es cómo Miguel, en compañía de Samuel, trasladó el cuerpo hasta el puente desde donde la arrojó al río
Lo que sigue siendo todavía una incógnita es cómo Miguel, en compañía de Samuel, trasladó el cuerpo hasta el puente desde donde la arrojó al río. Está demostrado que se llevaron el cuerpo de Marta en la silla de ruedas, aunque podría haber sido utilizada para acercarla hasta un coche. Por otra parte, varios testigos aseguran haber visto a Miguel la noche de la desaparición con la silla de ruedas por Camas, ya que entonces vivía en casa de su novia Rocío.
Mientras siguen abiertas las investigaciones los esfuerzos se centran ahora en la localización de su cuerpo. No va a ser tarea fácil. A aquellos que conocen bien el río les parece extraño que el cuerpo no haya salido a la superficie y hubiera sido avistado por algunas de las muchas embarcaciones que navegan por el Guadalquivir. Este hecho hace pensar que es probable que el cuerpo de Marta fuese llevado por la corriente hacia Sanlúcar de Barrameda. Del operativo de búsqueda se apunta incluso a que si no se desvió hacia uno de los meandros del río ya estará en el mar.