Lunes, 16-02-09
Ha vuelto a ocurrir. A plena luz del día, con total impunidad, delante de decenas personas que paseaban tranquilamente por esa céntrica zona después de comer. Se trata del último asalto a un establecimiento de lujo en plena «Milla de Oro», objetivo predilecto de los «aluniceros». Ocurrió ayer, en plena sobremesa, en una de las dos tiendas que tiene Loewe en la manzana de Serrano frente a la plaza de Colón.
Fue visto y no visto. Sobre las 16.20 llegaron al lugar tres vehículos todoterreno, dos de ellos de gran cilindrada -presumiblemente robados, como es habitual en estos delincuentes- y estacionaron en las inmediaciones del comercio, tomando posiciones. El grupo de asaltantes estaba compuesto por entre 5 y 7 personas, todas ellas encapuchadas, según indicaron fuentes policiales. El coche más viejo, fue el que empotraron contra la puerta metálica del establecimiento, situado en el 26, esquina a Jorge Juan. Era un Jeep Cherokee de color gris. Todo ello se puede ver en las imágenes que captó un viandante en el mismo momento del asalto y que publicamos en la siguiente página y en la sección de Enfoque.
Estamparon el todoterreno marcha atrás, después de haber cogido el suficiente impulso, llevándose por delante un bolardo que arrancaron de cuajo. El estruendo fue monumental y tras varias embestidas, los tres cierres de la voluminosa puerta saltaron.
Acto seguido, con la primera barrera franqueada, varios asaltantes penetraron en el interior. Iban provistos de adoquines y ladrillos de las obras que el Ayuntamiento de Madrid está acometiendo en ambas aceras de la calle de Serrano, menos esa esquina, libre de vallas y balizas. Seguramente por ello eligieron esta tienda y no la del número 34 de la misma firma, esquina a Goya.
Con el material que portaban, los ladrones destrozaron una segunda puerta de cristal, la que da acceso directo al comercio. Una vez en el interior, se dispusieron a seguir el habitual «modus operandi».
Mientras se repartían por el local para «limpiar» a toda velocidad las estanterías y vitrinas de complementos, artículos de piel, y joyas, se vieron sorprendidos por los dueños y personal de la tienda que se encontraban en el interior, realizando el inventario y que salieron a ver qué sucedía, alertados por el monumental ruido.
Sin embargo, los asaltantes, en lugar de amilanarse ante el hecho inesperado de comprobar que no estaban solos y marcharse, se envalentonaron, y amenazaron a los empleados verbalmente, lanzándoles varios adoquines. Así lo explicó a ABC uno de los afectados, aún con el susto en el cuerpo.
Abandonan el coche destrozado
Una vez que consideraron que el botín era suficiente, salieron corriendo y se subieron en los dos todoterreno que les esperaban y, tras hacer una maniobra prohibida por la calle de Goya, huyeron a toda velocidad, dejando abandonado el vehículo con el que habían reventado la puerta.
Muchos de los que contemplaron la escena, estupefactos, no pudieron evitar proferir insultos contra los delincuentes por la total impunidad con la que habían actuado. En cuanto al montante de lo sustraído, se desconoce aún. Un empleado de Loewe explicó a ABC: «Se han llevado cuanto han podido, sin importarles que estuviéramos delante». Al lugar acudieron varios «z» de la Policía, algunos de los cuales fueron detrás de los ladrones.
«Casi me golpean a mí en Goya»
«En Goya, cuando se daban a la fuga en uno de los vehículos, un Mercedes negro, casi se llevan por delante a un agente de movilidad y me da a mí, sin saber qué sucedía», explicaba el operario de la grúa que se llevó el coche con el que hicieron el «alunizaje». «Me he dado cuenta al girar en Serrano y ver la qué habían montado».
No es la primera vez que Loewe sufre robos, aunque no en este establecimiento, sí en el que está en el nº 34. como muchas de las tiendas de la «Milla de Oro» o «milla del alunizaje», por las oleadas que sufren.

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