
REUTERS El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, en un momento de la reunión mantenida ayer por el G7 en Roma
Domingo, 15-02-09
O se revisan las reglas del juego financiero mundial, o no salimos de la crisis. Así de rotundo se expresó ayer el ministro de Economía italiano, Giulio Tremonti, al dar a conocer el comunicado final de la reunión de los ministros de Economía de los siete países más industrializados del mundo (G7) y los gobernadores de los bancos centrales de Italia, Canadá, Alemania, Japón, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
Las nuevas reglas del juego establecidas por los expertos económicos pasan por una inyección de capital y un mayor control de los mercados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) será el responsable último de este control a través de visitas periódicas a cada país, que se podrían convertir en obligatorias una vez al año, «porque sirve un cuadro de reglas diferentes de las que nos han llevado a la crisis», matizó Tremonti. Por este motivo se llevará a cabo una reforma del FMI, dando mayor transparencia al sistema bancario, «lo que significa que los bancos tienen que eliminar de sus balances todos los valores tóxicos», matizó el gobernador del Banco de Italia y presidente del Financial Stability Forum, Mario Draghi.
Crear un «banco malo»
Del mismo modo se expresó ayer el director del FMI, Dominique Strauss-Khan, quien al finalizar el encuentro de Roma en el que participó sugirió crear un «bad bank», es decir, un «banco malo» que compre los activos no líquidos de muchas entidades. «Sería una solución técnica simple a corto plazo», explicó.
Los ministros de Economía de los países más industrializados del mundo reconocieron en estos dos días de reuniones que hay que trabajar juntos para salir de una crisis que ha provocado una fuerte recesión y una significativa pérdida de puestos de trabajo. Combatir la volatilidad de los mercados y eliminar el riesgo al proteccionismo son los objetivos a corto plazo que los ministros de Economía del G7 se impusieron ayer.
El rechazo al proteccionismo fue ayer unánime porque «es peligroso, ya que afecta no sólo a la economía basada en la exportación, sino que a nivel político también es peligroso por la agresividad que el fenómeno conlleva», dijo de nuevo Tremonti al explicar las conclusiones del documento elaborado por los ministros de Economía del G7.
En este sentido el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geinthner, confirmó que se aplicará el tan criticado «buy American», pero «respetando las reglas del libre comercio». «Estados Unidos está dispuesto a colaborar con nuestros vecinos del G7 y del G20 para construir las reformas necesarias para afrontar los problemas que han surgido con esta crisis», explicó Geithener.
A la tendencia proteccionista que en la práctica podría adoptar Estados Unidos se suman las ayudas al sector automovilístico aprobadas recientemente por Francia e Italia. Aun con todo, la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, consideró que el plan de su Gobierno «no puede considerarse proteccionista».
El riesgo del proteccionismo es fuerte en el periodo de crisis económica, confirmado ayer por los ministros de economía de los países más potentes del mundo. Por eso el comisario europeo de Asuntos económicos, Joaquín Almunia, calificó de «seria preocupación» este riesgo y solicitó resultados concretos para la próxima reunión del G20 en Londres.
Duración de la crisis
Según el análisis de los ministros del Economía del G7, la crisis se prolongará durante este año e iniciará una pequeña mejoría en 2010. Los ministros del G7 se comprometieron al finalizar la reunión a elaborar, en los próximos cuatro meses, un informe sobre cómo desarrollar «medidas estándar y principios compartidos de propiedad, integridad y transparencia en la actividad económica y financiera internacional». Es decir, que elaboren un plan común global de actuación ante la crisis. El último punto del documento contempla la necesidad de ayudar a los países en vías de desarrollo, dándoles la posibilidad de acceder al crédito y a la financiación del propio comercio.


