«No queremos autobuses de Madrid y Burgos que nos digan cómo hablar o educar a nuestros hijos»

La Mesa del Gallego, en la rueda de prensa que ha ofrecido hoy / FOTO: M. MUÑIZ
Actualizado Martes, 10-02-09 a las 20:05
«Quien cometa actos vandálicos debe ser juzgado y condenado, e igual tiene que ser para las fuerzas policiales». Carlos Manuel Callón Torres, presidente de la Mesa por la Normalización Lingüística (MNL), de corte nacionalista, comunicó que esta organización subvencionada que trabaja por la defensa de la lengua gallega cursó una queja ante el Ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno en Galicia por la «desproporcionada» intervención de los más de setenta agentes desplegados el pasado domingo en la manifestación que impulsó Galicia Bilingüe en la capital gallega a favor del bilingüismo. La protesta apunta a las «exageradas» cargas y a los procesos de reconocimiento.
«Pidieron identificación a cualquier persona que estuviese hablando gallego, eso no sólo es coartar libertades, sino que dice bastante de la verdadera intención de la marcha». Carlos Morais, el primer detenido del fin de semana, miembro de la organización extremista Nós-UP, y en libertad con cargos como los otros nueve revolucionarios que fueron arrestados, anunció que presentará una denuncia «por las agresiones sufridas en su apresamiento».
«Pidieron identificación a cualquier persona que estuviese hablando gallego, eso no sólo es coartar libertades, sino que dice bastante de la verdadera intención de la marcha». Carlos Morais, el primer detenido del fin de semana, miembro de la organización extremista Nós-UP, y en libertad con cargos como los otros nueve revolucionarios que fueron arrestados, anunció que presentará una denuncia «por las agresiones sufridas en su apresamiento».
«Usar la palabra para rechazar la palabra»El gerente de la MNL rechazó «con contundencia» la violencia y animó a «usar la palabra, para rechazar la palabra». Expresó un deseo: «Queremos saber cuantos de los asistentes vinieron por vez primera a Galicia, no queremos autobuses de Madrid y Burgos que nos digan cómo tenemos que hablar o educar a nuestros hijos; y lo mismo para Rosa Díez, de UPyD, que aquí cosechó su peor resultado; o Albert Rivera, de Ciutadans... practican el racismo lingüístico», apostilló.
No obstante, indicó que la principal preocupación de este órgano es el PP. «La movilización del odio y la intolerancia fue un sonoro fracaso, para la agrupación de Gloria Lago y el PP; el resto de apoyos provenían de organizaciones marginales, residuales o foráneas. Pero los populares, que al ir en contra de la lengua que nos une han consumado una traición a sus votantes, convocarán a más gente incluso en los mitines de campaña», afirmó. No quiso dejar fuera de su valoración una recomendación para los de Alberto Núñez Feijóo: que «coman rabos de pasa para la memoria» porque van contra «una Ley de Normalización Lingüística que se aprobó por unanimidad en el Parlamento de Galicia cuando Mariano Rajoy era diputado».
Apuntó, al hilo, que sigue sin aplicarse, y reclamó el derecho de los más jóvenes a tener una «formación completa». Su último consejo fue para «Galicia Bilingüe»: «No existe el derecho a la ignorancia, no se puede decir: a mi hijo no le enseñen matemáticas, pues igual ocurre con el gallego».
Apuntó, al hilo, que sigue sin aplicarse, y reclamó el derecho de los más jóvenes a tener una «formación completa». Su último consejo fue para «Galicia Bilingüe»: «No existe el derecho a la ignorancia, no se puede decir: a mi hijo no le enseñen matemáticas, pues igual ocurre con el gallego».
«Esto se está convirtiendo en un infame campo de pruebas, y nosotros no estamos dispuestos a permitir que la capital gallega sea, de repente, un nido de grupos terroristas, ni de la “kale borroka”». El portavoz popular del PP en Santiago, Gerardo Conde Roa, inculpó directamente a los socialistas compostelanos, por su «colaboración, complicidad y doble vara de medir», al permitir, indicó, que grupos de «actividad paraterrorista» se congreguen en locales que carecen de licencia de apertura.
Puso nombre a estos establecimientos: A Gentalha do Pichel, en Santa Clara, sin permiso; Centro Social Henriqueta Outeiro, en Quiroga Palacios; y Sala Nasa, el recinto que el pasado 6 de diciembre amparó la «Festa da Liberdade» (Fiesta de la Libertad), travestida en un homenaje a Ugío Caamaño y Xiana Rodríguez, los dos independentistas que colocaron una bomba en el cajero de Caixa Galicia el 23 de julio de 2005. El acto se coló en la agenda cultural del consistorio regido por el bipartito PSOE-BNG, aunque al final se retirase a raíz de una denuncia popular.
«Se sabe quiénes son»«Todos sabemos dónde se juntan, quiénes son y cómo se organizan, y mi extrañeza es: ¿no se actúa para evitarlo?, ¿por qué se les hace publicidad?», indicó Roa, que habló de la «repugnancia» que produce a este grupo «la tolerancia del ayuntamiento hacia estos elementos, los batasunos gallegos», que vinculó no solamente con los incidentes acaecidos el domingo en la manifestación de Galicia Bilingüe, sino con las agresiones a María San Gil en la última visita a la comunidad autónoma como presidenta del PP vasco —12 de febrero de 2008—, y el intento de boicot a la conferencia del líder popular, Alberto Núñez Feijóo, en la Facultad de Ciencias Políticas, el 10 de diciembre de ese mismo año.
La UPyD de Rosa Díez, presente en la protesta, denunció un «reparto de tareas entre el nacionalismo gallego institucional, y el ultra y violento»; y alertó del crecimiento de «grupúsculos neonazis en torno a una ideología étnica». Los extremistas de Briga, Nós-UP, Ceivar, Agir e Isca recogen en su web la misma idea: «Defender la lengua no es delito».

