Moratinos: «Tengo la invitación para el G-20»
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, confirmó ayer que España ya tiene la invitación para estar en la segunda reunión del G-20 que se celebrará en Londres el próximo 2 de abril para continuar la discusión sobre la reforma del sistema financiero mundial.
En una rueda de prensa en Madrid con su colega argentino, Jorge Taiana, Moratinosaseguró que José Luis Rodríguez Zapatero tendrá una silla en Londres, como tuvo en la primera reunión de Washington del pasado 15 de noviembre «Yo le diré que España estará en Londres. Tengo la invitación. No sé si ha llegado la carta, porque no estoy en Moncloa. Pero España estará en Londres y estamos trabajando con nuestros amigos argentinos para discutir cuál será la posición española, la posición argentina y trabajar conjuntamente para garantizar el éxito de esta reunión», comentó.El Gobierno ya confirmó el pasado día 5 que España asistiría a la cita de Londres.Nuestro país también acudirá a la reunión de líderes europeos convocada en Berlín el día 22 preparatoria de la reunión de Londres.
G.S. / A.M. - F. | MADRID
Actualizado Martes, 10-02-09 a las 09:19
Su Majestad el Rey y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, enviaron ayer claros mensajes a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, durante el primer día de su visita de Estado a España, en relación con las empresas españolas presentes en su país.<MC><MC2>
Don Juan Carlos le recordó anoche «la voluntad de permanencia de las empresas españolas» en Argentina y subrayó que, «además de disponer de sólidas raíces», esa voluntad «es directa consecuencia de su compromiso estratégico con el futuro» de ese país suramericano, «contribuyendo a su crecimiento económico y social».<MC2>
El Rey hizo estas afirmaciones durante la cena de gala que ofreció a la mandataria argentina en el Palacio Real, a la que asistieron la Reina, los Príncipes de Asturias, las altas autoridades del Estado y los directivos de las principales empresas españolas instaladas en Argentina (Repsol YPF, Telefónica, Endesa, los bancos Santander y BBVA, Gas Natural, Isolux, Abertis, OHL, Indra y Prosegur). También estaban Raphael y Natalia Figueroa.
Plantón en el Palacio Real
A todos ellos, la presidenta Kirchner les dio un plantón de cerca de 40 minutos, pues llegó tarde al Palacio Real y su retraso demoró los saludos, los discursos y la cena. Menos mal que la ensalada de bogavante que se sirvió de primero podía esperar, aunque no se puede decir lo mismo de la pularda que le siguió.
Entre los 127 invitados, se encontraba en su condición de presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, copropietario junto con Gonzalo Pascual del grupo Marsans y, por tanto, de Aerolíneas Argentinas, empresa que el Gobierno de Fernández de Kirchner tiene previsto expropiar.
Horas antes, en rueda de prensa conjunta con la presidenta argentina, Zapatero reconoció que entre ambos Gobiernos existen «discrepancias» por la polémica nacionalización de Aerolíneas Argentinas y le advirtió de que «sería bueno» que llegara a un acuerdo extrajudicial. En junio pasado, ambas partes se comprometieron a buscar un mediador independiente encargado de evaluar los activos, pero a finales de 2008 el Gobierno argentino obvió ese pacto, valoró en un euro la compañía y empezó el proceso de nacionalización. Marsans interpuso, a su vez, una demanda ante el CIADI, un tribunal de arbitraje dependiente del Banco Mundial.
No se reúne con Marsans
En la rueda de prensa que ofreció con Zapatero, la presidenta argentina aseguró que no va a reunirse ni con Díaz Ferrán ni con Pascual, copropietarios de Marsans, durante su visita de Estado a España e insistió en que el proceso de nacionalización se ha realizado legalmente «en el marco de las instituciones» y con el objetivo de garantizar «el servicio público». Fernández se explayó<MC> para asegurar que hay que conocer toda «la película» antes de emitir una opinión y sostuvo que la expropiación no fue «buscada» por el actual Gobierno, ni por el anterior de su esposo, pero decidió nada más llegar al poder en 2008 que el Parlamento «tomara cartas en el asunto».
En la cena de gala, el Rey dedicó gran parte de su discurso a la crisis económica. «Vivimos tiempos difíciles provocados por la intensa crisis financiera y económica internacional», dijo y subrayó que «su rostro más visible y doloroso es el de las personas que pierden su empleo y el de los jóvenes que no pueden acceder al mercado de trabajo». Una vez más, el Rey llamó al «diálogo y la concertación entre los actores sociales y económicos», que calificó de «absolutamente esenciales para recuperar la confianza, superar cuanto antes las dificultades de empresas y familias y reactivar de forma sostenida el tejido productivo».
Ante la presidenta de Argentina, Don Juan Carlos recordó la profunda interrelación de las economías nacionales e hizo hincapié «en la necesidad de cooperar» para superar la crisis y «retornar cuanto antes a una senda generalizada de crecimiento sostenible y empleo, atendiendo muy especialmente a todas aquellas personas más vulnerables». También reiteró la necesidad de «disponer de reglas internacionales más eficaces para reforzar la estabilidad, supervisión y transparencia del sector financiero en un entorno globalizado».
En el brindis, el Rey recordó a «los hijos de España» que llegaron a Argentina «buscando una vida mejor» y fueron acogidos «con generosidad y contribuyeron al desarrollo» de ese país, «como muchos argentinos han contribuido y contribuyen ahora, con su esfuerzo e ilusión, a la España del presente y del futuro».