Actualizado Martes, 10-02-09 a las 13:48
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, defendió en Bagdad un Irak multicultural, unido y democrático, y pidió a los iraquíes que olviden el pasado para reconstruir su país, devastado por la guerra.
Sarkozy hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo iraquí, Yalal Talabani, en la capital del país árabe.
"Queremos un Irak donde se respete a las minorías. También queremos un Irak democrático y soberano que resuelva sus asuntos por sí mismo", aseguró el presidente francés.
Sarkozy llegó a Irak en una visita sorpresa, la primera del mandatario francés a este país desde que fue elegido jefe de Estado en mayo de 2007, y la primera de un presidente francés.
"Esperamos que Irak construya su futuro sin mirar hacia el pasado", dijo Sarkozy en referencia al capítulo de violencia que asoló el país tras la caída del régimen del fallecido dictador iraquí Sadam Hussein.
Sarkozy hizo hincapié, además, en la necesidad de que Irak se integre en Oriente Medio y en el mundo después de años de aislamiento.
También expresó la buena voluntad de Francia para "desarrollar las relaciones con Irak en varios campos, principalmente en los de energía, reconstrucción, armamento y entrenamiento de policías, así como en el rearme del Ejército iraquí".
Por su parte, Talabani describió la visita del presidente galo como "un nuevo paso hacia la apertura de nuevos horizontes para la cooperación francesa-iraquí en particular, y un empuje para las relaciones de Irak con la Unión Europea en general".
Francia apoyó militarmente a Irak durante la guerra contra Irán entre 1980 y 1988 y en 2003, durante la presidencia de Jaques Chirac (1995-2007), el país galo fue uno de los principales opositores a la invasión anglo-estadounidense de Irak y se negó a enviar tropas.
La visita de Sarkozy se enmarca en una gira regional en la que tiene previsto visitar Omán, Bahrein y Kuwait, con el objetivo de reforzar las relaciones bilaterales con estos estados árabes del golfo Pérsico.
El presidente francés viaja acompañado por su ministro de Exteriores, Bernard Kouchner y el de Defensa, Hervé Morin. 
