La periodista estadounidense Sherry Jones presentó ayer en Madrid su novela «La joya de Medina» (Ediciones B). La obra, que glosa la historia de Aisha (A´isha bint Abi Bakr), la esposa favorita de Mahoma, ha desatado las iras islamistas desde su nacimiento: en agosto fue censurada por su editor en Estados Unidos por temor a las represalias de grupos islámicos, más tarde provocó un ataque terrorista a su editor británico, y en Serbia tuvo que ser retirada por protestas de grupos musulmanes.
Sherry Jones confesaba ayer a ABC que ella no se ha sentido personalmente amenazada, y que su caso no es comparable al de Salman Rushdie: «En mi vida privada no he recibido ninguna. Es cierto que entre la comunidad musulmana ha despertado una cierta controversia, discusión, y ha habido gente que se ha sentido molesta, y a la que no le ha gustado mi relato porque hago un retrato muy positivo de Mahoma: él fue mucho más progresista de lo que se cree, luchó para que las mujeres adquiriesen unos derechos que no poseían, como el de propiedad, y abolió muchas prácticas injustas contra ellas, como la de enterrar vivas a las niñas». Jones piensa que lo que más les molesta es que «una mujer occidental haya contado sus historias».
Sherry Jones confesaba ayer a ABC que ella no se ha sentido personalmente amenazada, y que su caso no es comparable al de Salman Rushdie
Rumores destructivos«El problema -denuncia Jones- es que hubo muchos rumores previos a que el libro saliese que llegaban a afirmar que era «pornográfico» o «degradante», y que atentaba contra los valores del Islam o contra sus figuras fundamentales. ¡Nada más lejos de la realidad!» Sherry novela a una Aisha repleta de vida, una mujer fascinante, ingeniosa, que no se mordía la lengua, que contestaba cuando tenía que hacerlo con muchísima rapidez: «En «La joya de Medina» retrato su vida desde que tenía seis años hasta los diecinueve, es decir, desde que era adolescente con todas las cualidades de una adolescente: impetuosa, apresurada, que no sabía limar asperezas, cosa que aprendería más adelante con la madurez».
Ya tiene escrito un segundo libro sobre Aisha después de la muerte de Mahoma, en el que se produce el florecimiento real de Aisha como mujer «que alcanza un futuro: se convierte en líder política, gran estratega militar, estudiosa del Islam. Yo creo que los musulmanes ya la conocían, ya tenían una idea de ella bien forjada, ya la amaban, y espero que los occidentales a través de mi libro aprendan a amarla». Jones concluye que en la religión musulmana Aisha «es un poco como la Virgen María para los católicos, sobre todo para los sunníes. Yo he querido devolverle su naturaleza humana, ponerle un rostro, concederle una cara, otorgarle una humanidad».