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Vaticano saltó ayer al agitado escenario político italiano con un comunicado de firme respaldo al proyecto de ley que el Parlamento tramita a la carrera para salvar a Eluana Englaro. La
Oficina de Prensa del Vaticano confirmó también una conversación telefónica del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, con el presidente de la República, Giorgio Napolitano, sobre la chica sometida a un procedimiento de muerte por deshidratación e inanición.
Aunque tomar partido por el Gobierno de Berlusconi y contra el presidente de la República cuando ambos libran una batalla política supone muchos riesgos, el Vaticano decidió manifestar su «gran aprecio por la aceleración que ha dado el Parlamento a la aprobación del proyecto de ley». El caso Eluana ha marcado profundas fracturas tanto en las opiniones morales como en los alineamientos políticos. Como en Italia pesa mucho la opinión del Vaticano, el comunicado de ayer supuso un buen tanto para Silvio Berlusconi, que gana autoridad moral en su pelea continua y sorda con Giorgio Napolitano.
Sin citar el nombre de Eluana Englaro, el Papa hizo ayer un comentario que casi toda Italia considera alusivo. En su breve discurso antes del rezo del Ángelus, Benedicto XVI volvió a abordar el tema de los enfermos y del sufrimiento, recordando que la Iglesia católica continúa la misión de Jesús «sanando y confortando a innumerables enfermos a través de tantas actividades de asistencia sanitaria que muestran así el rostro de Dios y su amor».
Oraciones por los enfermos
Con una frase que recuerda de cerca el caso que divide al país, el Papa invitó a rezar «por todos los enfermos, especialmente por los más graves, que no pueden en modo alguno cuidar de sí mismos sino que son totalmente dependientes del cuidado de los demás». El numeroso grupo de fieles y peregrinos que asistía al Ángelus en la Plaza de San Pedro rubricó las palabras del Papa con un gran aplauso.
Benedicto XVI recordó que el próximo miércoles 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes y
Jornada Mundial del Enfermo, bajará a la basílica de San Pedro para saludar a los enfermos y peregrinos participantes en la misa que celebrará el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral Sanitaria y abanderado del Vaticano en la defensa de Eluana.
El Senado decide hoy si aprueba una ley de Berlusconi para detener la muerte de la mujer
A su vez, el vicario del Papa para la diócesis de Roma, Agostino Vallini, publicó un duro comunicado contra la sentencia que autoriza dar la muerte por hambre y deshidratación. Vallini es un jurista de larga trayectoria que era presidente del Tribunal Supremo de la Iglesia cuando el Papa le llamó hace unos meses a ser su «número dos» para la diócesis de Roma, por lo que su comentario de que la sentencia ha sido «una derrota de la razón, que a su vez es el fundamento del derecho» tiene gran peso moral en ambientes jurídicos.
A la espera de lo que decida hoy el Senado, el Gobierno italiano recurre a todo tipo de iniciativas para salvar la vida de Eluana. De hecho, el ministro de Sanidad, Maurizio Sacconi, ha enviado a inspectores para que aclaren algunas informaciones sobre la «idoneidad» del centro para acoger a la joven. También este fin de semana la Policía realizó una inspección en la clínica en la que, según los medios de comunicación italianos, se han detectado «anomalías administrativas». Entre ellas, la habitación de Eluana tendría que haber sido «certificada» para ser considerada idónea.