Siempre ha llamado la atención, y a veces hasta escandalizado, escuchar el precio que se paga a agricultores o ganaderos por sus productos y lo que luego pagan por esos mismos productos los consumidores. En una iniciativa llevada a cabo por el observatorio de precios creado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino se ha concluido el estudio de los tres primeros alimentos no elaborados que van a ser analizados y sobre los que se realizará un seguimiento: cítricos, carne de ovino y productos lácteos. La primera conclusión que se desprende es que las tiendas (en sus diferentes formatos) marcan un margen sobre el producto que les llega de entre el 1,2 y el 3%.
Sin embargo, en el proceso desde que cada alimento sale en origen hasta que llega a los estantes de las tiendas, se va encareciendo en cada paso. El observatorio de precios pone de manifiesto que es el largo proceso que siguen los alimentos el que eleva los precios, no sólo una parte de la cadena, como se creía, que apuntaba a las tiendas como las responsables de la escalada de los precios.
Tomando como ejemplo, y aunque pueda parecer un poco complicado seguir, la cadena de valor de la leche entera envasada se observa que su precio en origen se sitúa en una horquilla de entre los 0,325 y los 0,365 euros el litro (a precios de 2008), que es el que percibe el ganadero. El siguiente paso es el el coste de la logística y la recogida, que eleva el precio entre los 0,020 y los 0,030 euros. Con ello, el litro ya está entre los 0,345 y 0,395 euros. Después, la transformación y comercialización en industria supone entre 0,175 y 0,260 euros. El litro ya está entre 0,520 y 0,655 euros.
El cuarto paso, el margen neto del fabricante, es el que menos afecta al precio, ya que supone entre 0,005 y 0,010 euros (el litro de leche ya está entre los 0,525 y los 0,665 euros). El quinto, los costes de logística de distribución de la fábrica, elevan el precio entre un 1,5 y un 2%, hasta situar el litro en los 0,540 y los 0,695 euros.
Aparece el mayorista
En sexto lugar interven los costes de plataforma y almacén y el mayorista, que eleva el precio entre 0,040 y 0,060 euros (5,4-5,8%) y colocan el litro entre los 0,580 y los 0,755 euros. En porcentajes similares intervienen los costes de transporte a tienda, que incrementan el precio en 0,030 y 0,050 euros (el litro ya cuesta entre 0,610 y 0,805 euros).
A continuación, ya en la tienda, el primer coste sube entre el 12,8 y el 19,5% el precio, hasta alcanzar una horquilla entre los 0,705 y el 1,015 euros. Sobre este último precio es donde la tienda aplica su margen neto (entre el 1,2 y el 1,9%), situando el precio entre los 0,715 y los 1,035 euros.
Por último, la tienda aplica el IVA, que eleva entre un 3,8% y el 3,9% el precio. Cuando el consumidor va a comprar su litro de leche, el precio que se encuentra está entre los 0,744 y 1,076 euros.
Entre las conclusiones que se pueden extraer es que el precio que se pagó al ganadero en origen (0,325-0,365 euros por litro) se ha elevado entre 0,419 y 0,711 céntimos. En segundo lugar, que es el coste de transformación y la comercialización en industria la que más eleva (en porcentaje) los costes, y por último, que las tiendas fijan muy poco margen de beneficio.


