El Gobierno de Silvio Berlusconi aprobó ayer en Consejo de Ministros un plan de ayuda de 2.000 millones de euros para los sectores industriales en crisis, en particular para los automóviles y electrodomésticos.
La ayuda, por la que se conceden incentivos al parque automovilístico y desgravaciones fiscales de hasta el 20% para la compra de electrodomésticos, fue calificada de forma positiva «pero insuficiente» por la patronal italiana de empresarios. En el denominado paquete anticrisis se establece un incentivo de 1.500 euros para la compra de vehículos nuevos y ecológicos, en sustitución de los de antes de 1999.
Asimismo se anunció un bonus de 2.500 euros de ahorro para la compra de vehículos comerciales ligeros e incentivos para quienes quieran renovar una moto de hasta 400 centímetros cúbicos. En cuanto al apartado de electrodomésticos, las ayudas de desgravación fiscal se aplicarán sólo a los gastos que superen los 10.000 euros cuando se compren electrodomésticos ecológicos o muebles.


