Sábado, 07-02-09
F. MORENO
MONTILLA. Mientras un aluvión de montillanos aún sigue quejándose por las abultadas facturas de la luz -de 12 a 14 consultas diarias atendió la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) en los últimos diez días- está pasando desapercibido un fraude a gran escala como es el de las estafas telefónicas por llamadas a líneas de tarifación adicional 905. Y es que, en estos casos, las tarifaciones son mucho más dañinas para los bolsillos de los afectados e incluso se están cebando en personas que aseguran ni siquiera haber llamado a estos prefijos. Así lo indicaron a ABC en la OMIC donde, en sólo algo más de dos meses, «hemos solicitado a Telefónica la desconexión de estos números a diez usuarios y atendido otras diez reclamaciones».
Uno de los más recientes perjudicados fue una señora mayor. «Este caso clamaba al cielo, pues nos llegó con una factura de casi 500 euros donde había 200 llamadas efectuadas a las ocho de la mañana y, desde luego, es improbable que esta mujer se levantase a esa hora para llamar a un concurso de televisión e hiciera tantas llamadas con tan sólo un segundo de intervalo en cada una», apostillaron.
También atendieron telefónicamente otro caso «mucho más sangrante», donde el importe de la factura ascendía a 7.000 euros «y se le aconsejó que lo pusiera mejor en manos de un abogado, pues nosotros no podemos ir más allá de la Junta Arbitral de Consumo».
A otra persona mayor ni le llegaba el sueldo para poder abonar los 700 euros que le habían tarifado, «pero en este caso sí negociamos con Telefónica que, al menos, el pago fuera fraccionado para que no se viera obligado a abonarlo de una vez». El problema radica no sólo en el elevado establecimiento de llamada que tienen estas líneas, cuyo promedio oscila en 1,65 euros, sino en que «cuando llaman, se activa un servicio automático del que el usuario no está informado, de manera que, aunque marques una sola llamada, el ordenador puede interpretar cientos de forma consecutiva, en intervalos que llegan a reducirse a pocos segundos».
Telefónica exige su pago
La mayoría de las llamadas fraudulentas a números 905 están relacionadas con los concursos de las distintas parrillas televisivas nacionales e incluso de TDT, organizados por diferentes productoras con el soporte de diversas empresas de telecomunicaciones. La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones abrió una investigación a raíz de una denuncia que le presentó Facua en noviembre pasado, tras acumular unos cien casos de este tipo. Aunque parte de los afectados admitió haber llamado a concursos, pero no en tantas ocasiones como reflejaban sus facturas, «otros aseguran que durante las horas en que aparecen facturadas las llamadas desde sus teléfonos fijos ni siquiera estaban en casa».
Facua denunciaba que Telefónica, refiriéndose a un afectado, «no sólo exige que pague las facturas, sino que además se niega a cortarle el acceso a los prefijos 905, para que al menos se paralice la facturación, pese a que está obligada por la legislación», en concreto, el Real Decreto 424/20005 de 15 de abril.

