Actualizado Jueves, 05-02-09 a las 10:34
El Grupo Santander obtuvo un beneficio neto atribuido de 8.876 millones de euros en 2008, lo que supone un 2,03 por ciento menos que los 9.060 millones de un año antes, debido a las mayores provisiones hechas por la entidad para afrontar la crisis, que ascendieron a 10.160 millones de euros.
Según informó hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la tasa de morosidad se situó en el 2,04% a cierre de 2008, más del doble que el 0,95% de un año antes, sobre un total de créditos netos concedidos a los clientes por importe de 621.348 millones, una cifra que aumentó el 9,9% respecto al ejercicio anterior, por encima de la media del mercado.
No obstante, los créditos con garantía real, que incluyen las hipotecas, sufrieron un estancamiento (0,2%), en contraste con el alza del 36,1% del crédito a las Administraciones Públicas.
Los resultados de 2008, destaca el banco, se lograron en un contexto económico y financiero "muy complejo" que ha provocado que un gran número de entidades financieras en todo el mundo hayan registrado pérdidas y necesitado ayudas públicas.
De hecho, pese a la bajada del beneficio atribuido, el grupo bancario presidido por Emilio Botín aumentó el 9,4% el beneficio recurrente (excluidos ingresos extraordinarios), hasta 8.876 millones de euros.
El banco, que adelantó sus principales cifras la semana pasadao, recuerda que en el difícil entorno actual compró en Reino Unido Alliance & Leicester y los depósitos y canales de distribución de Bradford & Bingley, a lo que hay que unir la oferta lanzada sobre el capital que aún no controlaba del estadounidense Sovereign Bancorp, adquisición que terminó el pasado 30 de enero.
En los 10.160 millones de provisiones se incluyen las plusvalías que obtuvo el banco y que destinó a provisiones y saneamientos con el fin de reforzar su balance (3.572 millones); las pérdidas netas por deterioro de activos, principalmente por el aumento de la morosidad (6.138 millones); y los 450 millones dotados tras la quiebra de Lehman Brothers y el estallido del fraude de Madoff, por el que el grupo compensará parcialmente a sus clientes.
Las plusvalías que decidió destinar a provisiones ascendían a 3.572 millones y procedían de la venta de los negocios de ABN Amro en Italia (2.245 millones), a lo que hay que unir 741 millones por la venta de pasivos de ABN y 586 por la venta de la Ciudad Financiera del Santander, en Boadilla del Monte (Madrid).
La expansión de los ingresos en 2008, que crecieron un 10% frente al 2% que lo hicieron los gastos, permitieron que el margen de explotación, el que mejor refleja la marcha del negocio típico bancario, aumentara el 19,5% hasta 17.729 millones.
En cuanto al ahorro, al finalizar el pasado ejercicio, el grupo gestionaba recursos de sus clientes por valor de 825.116 millones de euros, lo que representó un 5,1% más que en 2007, destacando el incremento del 18% de los depósitos de clientes hasta los 419.829 millones.
El banco recordó hoy que abonará en efectivo un último pago al accionista de 0,257 euros por acción, lo que eleva su dividendo total con cargo a los resultados de 2008 a 0,65 euros por título, la misma cantidad que un año antes, aunque para hacer frente a ello, tendrá que destinar 4.812 millones de euros, un 18% más que entonces.

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