El endurecimiento de los requisitos exigidos en los países de origen y la mejora de sus políticas en materia de familia y servicios sociales han provocado un año más, el tercero de forma consecutiva, un descenso en el número de niños adoptados en otros países por parte de familias de la región. En total, según los datos facilitados por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, en 2008 llegaron a la Comunidad 185 niños, 18 menos que el año pasado, 71 menos que hace dos años y 155 menos que en 2005, cuando este tipo de adopciones experimentaban el mayor repunte.
No es que las familias de esta Comunidad sean menos solidarias a la hora de adoptar un niño extranjero, explican desde la Federación Regional de Familias Adoptantes de Castilla y León (Arfacyl), ni tampoco que la crisis haya hecho mella -«de momento»- en el número de solicitudes, ya que las familias «son conscientes de que es un trámite a muy largo plazo», según su presidente, Javier Álvarez Osorio. No obstante, éste reconoce que estamos en un momento en el que están disminuyendo «razonablemente» estos trámites, de lo que culpa a las citadas causas.
Estos descensos se han hecho notar principalmente en los niños procedentes de China, donde el Gobierno ha prohibido a las familias monoparentales, un 20 por ciento de las que se deciden por este tipo de paternidad, la adopción, y en los que proceden de Rusia. Del primer país llegaron a la Comunidad el año pasado un total de 58 pequeños, nada que ver con los 205 que acogieron las familias castellano y leonesas en el año 2005, mientras que del segundo llegaron 29, frente a los 74 de hace cuatro años. Estos descensos también se produjeron, aunque en menor medida en países como Ucrania y Kazajstán. Por contra, creció el número de niños procedentes de Etiopía (con 32) y Nepal (con 9), unos países - según Álvarez Osorio- en los que las familias han encontrado una «vía de salida» a sus demandas, aunque augura que en un futuro «también se saturarán el número de solicitudes» porque «la demanda que hay es mucho mayor que el número de adopciones que ellos pueden dar». De hecho, durante el año 2008 Nepal estuvo «prácticamente cerrado» a las adopciones internacionales mientras que en Etiopía las listas de espera se prolongan hasta tres o cuatro años.
Radicalmente distinto ha sido el comportamiento de las adopciones nacionales, aunque desde Arfacyl aún no lo vinculan al descenso de las primeras. En este marco los servicios sociales entregaron durante el pasado año 46 niños españoles en adopción a 39 familias (al haberse unido 14 niños en siete familias por ser grupos de hermanos) principalmente en Valladolid, Salamanca y León, frente a los 40 del año anterior. También aumentaron el número de solicitudes presentadas, 97 frente a las 72 del año anterior. Un incremento que pudiera deberse a la reducción de las listas de espera, que ha disminuido en dos años respecto a 2002. No obstante, Álvarez Osorio denuncia que en estas adopciones sigue existiendo el inconveniente de que son muchos los menores que están tutelados por la Administración regional y pocos los que realmente se dan en adopción.
Comisión Especial
Precisamente con el fin de reducir los problemas que conllevan este tipo de trámites y estudiar por qué hay pocos menores a disposición de ser adoptados cuando en España hay más de 30.000 niños en régimen de tutela, el Senado aprobó el pasado mes de septiembre la creación de comisión especial, que comenzó a funcionar a partir de diciembre. La Comisión contará con expertos que analizarán otras fórmulas adoptivas y en general de protección de los menores, como la adopción abierta, en la que el niño sabe quiénes son sus padres biológicos y se cría con otra familia.

