Miércoles, 04-02-09
El sistema público de pensiones empieza a sufrir los efectos de la recesión. En el mes de enero la Seguridad Social perdió una media de casi 350.000 cotizantes, con lo que el número total de afiliados se situó en 18.181.743. Las cifras acumuladas en el último ejercicio no son más optimistas. Entre enero de 2008 y el mismo mes de este año el sistema ha perdido casi un millón de ocupados (979.055).
Con estas cifras el superávit del sistema de pensiones está en peligro. En el programa de estabilidad que el Gobierno remitió hace dos semanas a Bruselas, se prevé que la Seguridad Social cierre este ejercicio con un excedente del 0,2% del PIB. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Economía reconocieron ayer a ABC que si la ocupación sigue cayendo a este ritmo, no será posible obtener ese superávit.
Más optimista se muestra la Secretaría de Estado de la Seguridad Social. Fuentes del departamento que dirige Octavio Granado aseguran que el sistema «goza de buena salud financiera». Además, intentan dar un mensaje de tranquilidad a los pensionistas recordando que el sistema público de pensiones lleva más de cien años funcionando y en su larga historia sólo ha tenido superávit durante diez años. Y en caso de que se llegara a ser deficitario, el Estado se haría cargo de pagar las pensiones.
Las mismas fuentes recalcan que entre los sistemas privados, cuya rentabilidad ha caído un 6%, «intentan atemorizar a las personas», cuando lo cierto es que en 2008 el sistema público ha acabado con un superávit del 0,8% (unos 7.000 millones de euros), mientras que para 2009 está previsto un superávit del 0,2%, según la revisión del cuadro macroeconómico del Ministerio de Economía.
Además, el sistema cuenta con la aportación de la nada desdeñable cifra de 18 millones de cotizantes, recuerdan en la Secretaría de Estado, a lo que habría que sumar la rentabilidad del Fondo de Reserva, entre 5.000 y 6.000 millones de euros.
Pese a estas optimistas previsiones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, la mayoría de los analistas consultados coinciden en que lo más probable es que ya este año sea necesario utilizar la hucha del Fondo de Reserva para pagar las prestaciones. Según la normativa actual, se puede usar hasta un 10% de la cuantía global del fondo cada año para hacer frente a las prestaciones.
El Pacto de Toledo continúa
En todo caso, y en eso sí hay coincidencia entre Gobierno, oposición y expertos, las pensiones están garantizadas, al menos por el momento. Pero para hacer el sistema más seguro ya está en marcha una comisión parlamentaria para reforma el Pacto de Toledo. Entre las medidas que se estudiarán está la ampliación del número de años que se tienen en cuenta para calcular la pensión, de modo que se aproxime, lo máximo posible al total de la vida laboral.
Según las cifras hechas públicas ayer por el Ministerio de Trabajo, el Régimen General, el más numeroso del sistema, fue el que registró el mayor descenso mensual en términos promedios, al perder 325.474 ocupados en enero, un 2,3% menos respecto a diciembre al contar con 13.755.624 cotizantes, seguido del Régimen de Autónomos, con 31.902 afiliados menos (-0,9%). Este régimen, que cuenta con un total de 3.287.286 de afiliados, ha perdido en los últimos doce meses 109.688 cotizantes.
También perdieron afiliados en enero los regímenes especiales del Mar y del Carbón, con 2.453 y 151 cotizantes menos. Únicamente el Régimen Especial Agrario y el del Hogar ganaron afiliados, con 10.344 y 67 ocupados más y un incremento porcentual del 1,3% y del 0, 02%, respectivamente.
Cabe destacar, asimismo, que seis de cada diez bajas del sistema fueron varones. mientras que se perdieron 62.274 afiliados extranjeros, ya que hay registrados 1.876.358.


