«Bolonia es una oportunidad para reducir el preocupante fracaso, sobre todo inicial, que existe entre los universitarios», afirma el rector de la
Universidad Carlos III de Madrid. Esta institución es la primera que ha adaptado la inmensa mayoría de sus titulaciones -sólo están pendiente las ingenierías Industrial y de Telecomunicación- al
Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), orientado por la Declaración de Bolonia.
Daniel Peña asegura que la planificación, el trabajo práctico y la orientación son más claros y los alumnos no caminarán solos como en muchos casos lo hacen ahora. La Carlos III es una universidad joven como como joven es su profesorado -su media de edad es de 40 años-. Desde su creación ha aplicado fórmulas vanguardistas y es pionera de Bolonia.
-¿Qué experiencia deparan las nuevas carreras?
-La experiencia de los nuevos títulos adaptados a la declaración de Bolonia es positiva gracia al trabajo de planificación que los profesores, jóvenes y muy motivados , han realizado en los meses previos al comienzo del curso, sin ninguna compensación adicional, sólo con nuestros propios recursos.
-¿En qué consisten esas adaptaciones?
-Los profesores han hecho una planificación detallada de lo que los alumnos deben hacer en cada una de las sesiones teóricas y prácticas. Esto significa que cuando un alumno se matricule sabrá qué espera la Universidad de él en cada etapa, qué tipo de ejercicios y de prácticas ha de realizar, los plazos de entrega de los trabajos. En definitiva sabrá que puede aprobar pero también será consciente de cómo lograrlo.
-¿Y en cuanto a las infraestructuras?
-La puesta en marcha de los grados ha supuesto cambiar por completo la organización con nuestros propios recursos, sin recibir un solo euro extra. Hemos tenido que hacer obras en las aulas y nuevas conexiones de internet o sustituir los pupitres por material móvil para que los alumnos puedan trabajar en grupo. La clase magistral, que en las enseñanzas clásicas es diaria, será semanal y habrá más clases en grupo.
-¿Parte su Universidad con ventaje en este camino hacia el Espacio Europeo?
-Sí, porque muchas cosas estaban ya implantadas. No hay que olvidar que ha abierto brecha en estudios de evaluación de calidad por comités externos antes de que existieran esos planes. Además, hemos aplicado medidas para coordinar el tiempo del estudiante, de modo que vaya equilibrando lo que le pedimos .
Bolonia es muy caro, y soy escéptico sobre la posibilidad de que reciba los recursos económicos suficientes
-¿Tiene ventajas el Grado frente a las carreras tradicionales?
-El Grado tiene ventajas ya que Bolonia ofrece una mayor planificacón y trabajo práctico y una orientación más clara.
-¿Será fácil a la adaptación de los alumnos a la nueva metodología?
-Para la mayoría será más fácil. Hasta ahora, la diferencia entre la Secundaria y la Universidad era en muchos casos casi insalvable y se producía un enorme fracaso inicial. A partir de ahora, estará todo muy planificado, los alumnos sabrán lo que tienen que hacer desde el principio y no errarán tanto al elegir carrera. Además, podrán cambiar si comprueban que se han equivocado en la elección.
-¿Tendrán mejor preparación?
-Bolonia no sólo desarrollará conocimientos sino también habilidades y destrezas. En el sistema tradicional muchos alumnos apenas escribían sus ideas ni hablaban en clase. Ahora, se forzará al estudiante en la discusión de una manera natural y se impulsará que lean y escriban y que expresen y argumenten sus pensamientos en las evaluaciones y trabajos y hasta en conferencias.
-¿Cree usted que, después de tantas dudas, falta de información y conflictos, vamos a llegar a tiempo al Espacio Europeo?
-Vamos muy retrasados en el proceso de Bolonia y corremos el riesgo de no llegar a tiempo a 2010 y de intentar sólo salir del paso. Puede que alguna universidad se vea obligada a pedir una moratoria. Como país lo hemos hecho mal, pero no hay vuelta atrás y es preciso seguir el camino trazado.
La Universidad precisa una financiación selectiva, por objetivos
-Usted cree que la Universidad no está bien dotada y defiende la financiación por objetos, ¿es caro Bolonia?
-Lo es, sobre todo al principio, porque después las programaciones servirán.
-¿Habrá dinero suficiente?
-Soy un poco escéptico. Se necesitan entre 100 y 150.000 euros por titulación y depende de las carreras que se adapten.
-¿Qué opina de los recursos aprobados por el Gobierno?
-Creo que es un paso en la buena dirección; los 85 millones de euros destinados a Bolonia pero eso debe mantenerse porque acabamos de empezar.