Valoración:
Un gurú del diseño, el danés Arne Jacobse, fue en 1963 el autor del modelo «Oxford», una silla que nació para amueblar el exclusivo y lujoso colegio
Martes, 03-02-09
Un repaso a los catálogos de mobiliario de oficina arrojan una curiosa media: los mejores y más caros sillones de dirección se sitúan en torno a los 300 euros. El modelo Libra (piel, brazos cromados...) asciende a 329. Por el TD-Luxe hay que abonar 358. Y por el modernista Alba, 295. El Tritón se sale un poco del presupuesto y se pagan por él 525 si está forrado en cuero o algo más de 300 si se prefiere la tela... Todos son de alta gama. Y en sus respaldos se acomodan diariamente los ejecutivos y directores de grandes empresas nacionales.
¿Cómo es entonces posible que la Xunta se gaste 2.269 euros por cada una de las 19 sillas de la Sala de Consejos?
Pues porque han ido a elegir, en un sorprendente ejercicio de austeridad, una de las sillas más exclusivas que existen el mercado, unos elementos que son casi de colección.
«La silla «Oxford» -reza la publicidad de su fabricante, la le empresa Fritz Hansen- es una elegante y clásica pieza realizada con estructura en aluminio, revestimiento en piel en distintos colores y disponible con o sin brazos».
En el caso gallego, afortunadamente, sí llevará brazos. Pero es mucho más. Fue el diseño especial de uno de los genios de la arquitectura interior del siglo XX, del danés Arne Jacobsen (1902-1972), para uno de los colegios más lujosos y exclusivos de Inglaterra, el St. Catherine´s College. Ideó estos muebles en 1963 para cubrir el encargo de este centro que presumía de que todo en su institución era exclusivo: «Desde la educación al mobiliario».
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...