Alerta sobre el proteccionismo porqu de esta crisis tenemos que «salir todos»
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Actualizado Martes, 03-02-09 a las 11:30
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, fue ayer tajante en el Foro ABC, organizado por Deloitte y patrocinado por Telefónica. La crisis va a cambiar muchas de las señas de identidad de Europa, porque ha puesto de manifiesto que tanto el Estado de Bienestar como el modelo productivo no valen, y para salir de la crisis habrá que lograr un pacto social y sentar nuevas bases de crecimiento basadas en el dinamismo, que eviten el nacimiento de nuevas burbujas especulativas.
¿Cómo se puede conseguir? Almunia dio ayer algunas de las claves. En primer lugar, «no hay que caer en el proteccionismo», una lección que, según explicó, quedó bien aprendida en la crisis de los años 30 del siglo pasado. En su opinión, nadie va a poder salir por sí solo. En este sentido, espetó un rotundo «De esto salimos todos», y el que decida echar mano del proteccionismo e ir por su cuenta «saldrá perjudicado».
La cooperación y coordinación son las palabras clave que Almunia repitió hasta la saciedad. Todos los países deben coordinar sus medidas para afrontar los desafíos que ha dejado al descubierto esta crisis que, en síntesis, se centran en el cambio climático, que nos brinda una importantísima oportunidad económica y debe usarse como palanca para invertir y revisar la asignación de recursos.
El segundo desafío es que las economías europeas salgan en condiciones como para ser tan competitivas como las emergentes y aprovechar los cambios que se necesitan para mejorar lo que había. En este punto, el comisario europeo se mostró más que partidario de implementar un mayor dinamismo a la economía, para que sea más eficiente y productiva.
Y de paso, se deben sentar las bases necesarias para evitar que vuelvan a surgir «nuevas burbujas» que nos lleven a otra crisis.
Por este motivo, Almunia dijo que «la parte no financiera de la economía debe ser más dinámica» y tener un mayor protagonismo.
Pero al nuevo modelo económico también hay que dotarlo de mayor flexibilidad, siempre y cuando no se deje la dar seguridad a los trabajadores. En primer lugar, abogó por «construir un nuevo pacto social y negociar el nuevo modelo de Estado de Bienestar», adecuándolo al modelo de inclusión social. A su juicio, una salida equivocada en este aspecto acarrearía mayores desafíos «a los que nos podíamos plantear las democracias hace sólo unos años». La coordinación y cooperación sobre este aspecto entre todos los países será fundamental.
Demasiada codicia
Almunia también aprovechó para recordar que en los últimos años ha habido demasiado «exhibicionismo, codicia y agresividad», por lo que es tiempo de recuperar los valores europeos, que son los que realmente van a marcar la referencia política. «Europa no se agota», aseguró, para referirse a que no se debe tener «reticencia a lo público», si bien dejó nítidamente claro que «estamos en el final del «laisser fait, laisser passé»; y en estos momentos «la doctrina dominante es que hay que regular a escala supranacional».
Intercambio de previsiones
En el coloquio posterior al almuerzo, a preguntas del director de ABC, Ángel Expósito, el comisario europeo se refirió a las previsiones realizadas por la Comisión Europea, que se dieron a conocer tres días después de que el Gobierno español cambiara el cuadro macroeconómico y recortara significativamente sus indicadores.
Almunia, quien mostró su deseo de que las previsiones no se conviertan en realidad, reconoció que había hablando con el ministro Pedro Solbes antes de que éste hiciera públicas las previsiones de la economía española. «Siempre que se van a hacer públicas las previsiones —dijo— hay un intercambio de información y mantenemos conversaciones. No se hace a espaldas».
El modelo danés
Asimismo, se refirió a la preocupación que existe entre los trabajadores por el grave incremento del paro. Almunia se mostró partidario de introducir una mayor flexibilidad en el mercado de trabajo, sobre todo, en la asignación de los recursos humanos aunque, eso sí, con la seguridad necesaria para el trabajador.
En este sentido, se refirió a la reciente reforma realizada en Dinamarca, que ha sabido combinar la flexibilidad y la seguridad sin que sea «la cuadratura del círculo». En dicha reforma se ha eliminado la indemnización por despido al contar los trabajadores con una red social muy fuerte. El trabajador se queda con el 100% del salario, mientras los servicios públicos, totalmente eficientes, le dan formación y le recolocan.
No hay que rebajar salarios
En cuanto a la moderación salarial, el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, reconoció que la competitividad se consigue controlando los costes, pero sobre todo incrementando la competitividad. En ningún caso, se logra ser más competitivos rebajando los salarios, explicó.
Por otro lado, aconsejó a quienes tengan dinero a que consuman, ya que «el ahorro no es lo más razonable desde el punto de vista macroeconómico». En este sentido, recordó que la inversión es más volátil y se situará entre el 5,5% y el 6%, mientras que el ahorro «se situará por debajo del cero», concretó. «Si se lograra que quedara por encima sería de gran ayuda para la recuperación».
Por último se refirió al problema de la energía nuclear. Desde el máximo respeto a la libertad de decisión de cada país, sí dijo que se debe reducir la dependencia energética, siendo más eficientes y consecuentes con la lucha del cambio climático.




