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Martes, 03-02-09
Los seis principales banqueros de nuestro país explicaron ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que es imposible dar más créditos a las empresas y a las familias en un escenario de recesión económica y con una inflación próxima a cero, simplemente porque hay una gran caída de la demanda.
Durante casi tres horas, Zapatero y el vicepresidente económico, Pedro Solbes, se reunieron en el Palacio de la Moncloa con los máximos responsables del Banco Santander, Emilio Botín; del BBVA, Francisco González; de La Caixa, Isidro Fainé; del Banco Popular, Ángel Ron; de Caja Madrid, Miguel Blesa, y de Bancaja, José Luis Olivas.
En una sala más sobria que en la que se habían celebrado las dos reuniones anteriores, Zapatero intentó convencer a los principales banqueros de nuestro país para que concedan más créditos para reactivar la economía.
La respuesta de la banca al presidente del Gobierno fue la misma que la que están realizando en todas las presentaciones de resultados correspondientes al ejercicio 2008. Cuando había crecimientos económicos del 3 o del 4%, y si hablamos en términos nominales -teniendo en cuenta la inflación- de hasta el 8%, era normal que la demanda creciera de la forma en que lo estaba haciendo y que las entidades prestaran con crecimientos anuales superiores incluso al 20%.
«Imposible dar más créditos»
Ahora, con una economía en recesión y con tasas de inflación inferiores al 1%, indicaron los banqueros, «es imposible» dar más créditos, por la simple razón de que la demanda ha caído vertiginosamente, sobre todo entre los particulares.
A esto hay que añadirle que la banca es mucho más cautelosa a la hora de conceder los préstamos por el imparable aumento del paro. Hoy mismo el Ministerio de Trabajo dará a conocer las cifras de desempleo correspondientes al pasado mes de enero, en el que según todos los prónósticos el número de parados podría aumentar en más de 200.000 personas.
En este sentido, la reunión de ayer, que todas las partes coincidieron en calificar de «muy colaboradora», se centró en buscar la flexibilidad más adecuada a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para trasladar a las pequeñas y medianas empresas y a las familias, principalmente, la mayor cantidad posible de préstamos.
La banca manifestó a Rodríguez Zapatero que está dispuesta a conceder más préstamos siempre que el Gobierno, a través del ICO, se muestre también dispuesta a asumir riesgos conjuntos con las entidades financieras. De esa forma, cuanto mayor colaboración gubernamental haya en la asunción de los posibles créditos fallidos, las entidades también se mostrarán más abiertas a trasladar a través de sus ventanillas más préstamos para el circulante de las empresas.
A pesar de todo esto, los bancos y las cajas de ahorros que han presentado ya resultados correspondientes al ejercicio 2008, han comunicado crecimientos en la concesión de créditos, si bien más moderados que los de años anteriores.
Por ejemplo, el presidente del BBVA señalaba el pasado miércoles que en su entidad el crecimiento del crédito en 2008 fue del 7,1%, pero que la demanda descendió un 21%. Para demostrar este descenso, Francisco González manifestaba que ahora se concedían préstamos a 72 peticiones de cada 100 que se realizan, mientras que antes eran 77.
Isidro Fainé precisaba el pasado viernes que La Caixa había dado nuevos préstamos por valor de 14.486 millones, con un incremento del 9%. Por su parte, Miguel Blesa también decía ayer que los créditos en Caja Madrid aumentaron un 9,7%, sobre todo para el segmento de empresas, donde aumentaron en un 16,4%.
Moratoria hipotecaria
El otro punto en el que Zapatero incidió en pedir mayor colaboración a la banca fue en la moratoria hipotecaria de dos años para los parados, los autónomos sin empleo o con bajos ingresos y para los viudos.
En este aspecto, el ICO ha dotado una línea de crédito de 6.000 millones de euros destinados a ayudar a aquellos titulares de hipotecas con problemas económicos entre los colectivos señalados antes.
Las ayudas consisten en aplazar temporal y parcialmente la obligación del pago del 50% del importe de las cuotas hipotecarias de vivienda habitual durante los años 2009 y 2010, con una cantidad máxima de 500 euros mensuales, es decir, 12.000 euros en total.
Durante esos dos años, el ICO provee mensualmente a las entidades de los fondos que se van aplazando para que no vean mermada su liquidez. Después, a partir de enero de 2011, los clientes beneficiarios de esta moratoria tendrán que pagar su cuota de crédito habitual y el importe aplazado, que tendrán que desembolsarlo en 3, 5, 7 o diez años.
Ahora bien, el problema está cuando pasados esos dos años el crédito se convierte en fallido, ya que en las conversaciones previas entre el ICO y las entidades se habló de asumir esa morosidad al 50% y ahora el Gobierno sólo quiere asumir un 12%. Y esto después de que las entidades protestaran porque el ICO sólo quería hacerse cargo de un 8% de los fallidos y que la banca respondiera por el 98%.
Ayer, varias entidades volvieron a señalar a ABC que no están dispuestas a asumir el 88% que pretende ahora el Gobierno, sino que es el Ejecutivo el que tiene que hacerse cargo de un mayor riesgo, sobre todo por el aumento del paro.
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