ABC.es

Vivir

Ocio

Cine

Valoración:
La duda
| EE.UU. | 2008 | 104 minutos | Género_Drama | Director_John Patrick Shanley | Actores_Philip Seymour, Hoffman, Meryl Streep, Amy Adams, Viola Davis
Viernes, 30-01-09
El escritor y guionista John Patrick Shanley se estrenó en la dirección hace casi veinte años con «Joe contra el volcán», discreta comedia en la que Hollywood descubrió la rentabilidad económica de juntar (sin revolver) a Meg Ryan y Tom Hanks. Hasta hoy. Ella es carne de botox y él ha sabido envejecer mientras coleccionaba un par de Oscar y acariciaba otros tres, pero el debutante director, que es quien nos ocupa, no volvió a ponerse detrás de una cámara. Escribió algunos guiones más o menos atractivos («¡Viven!», «Congo») e incluso ganó el muñeco dorado por «Hechizo de luna», pero sobre todo se entregó a su pasión teatral como autor y director, hasta que en el año 2005 una obra fabulosa, «La duda», inédita en España hasta donde sabe el Ministerio de Cultura, conquistó el Pulitzer y arrasó en Broadway. La oportunidad de volver a dirigir cine, cubiertos ya dos tercios de su vida, la pintaban alopécica.
El texto (el contexto es la América que perdió a Kennedy) narra el choque de trenes entre un carismático sacerdote aperturista y la rígida directora de un colegio del Bronx, una monja a la que sólo le falta pellizcar, que acusa a su superior de acercarse demasiado al primer alumno negro del centro. La mujer no tiene una sola prueba, pero le sobran certidumbres, alentada por un comentario peligrosamente inocente de otra hermana menor.
En este punto conviene aclarar que a Shanley no le interesa hurgar en ningún escándalo de la Iglesia. La condición religiosa de los protagonistas ni siquiera era imprescindible para plantear los mismos temas (ahí está «La calumnia», de William Wyler, en la que la sombra de otra acusación ominosa caía sobre la maestra Audrey Hepburn); el autor contó incluso con el asesoramiento de las religiosas de su antiguo colegio y su obra, desde luego, no nació para ofender a nadie.
Antes de regresar al texto, de donde proviene la verdadera fuerza de esta película inteligente, adulta y sutil, se puede alabar sin restricciones la actuación del cuarteto protagonista, que vale por sí sola la entrada y (ahórrense las palomitas esta vez, por favor) la correspondiente cena. No es casualidad que los cuatro actores opten al Oscar. Sobre Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman es preferible no manosear más su arsenal de matices al servicio de cualquier papel. Amy Adams, perfecta ingenua, guapa sin parecerlo y actriz todoterreno, merecería un artículo entero para hablar de su futuro, mientras que Viola Davis es, junto a Taraji P. Henson (madre adoptiva de Benjamin Button), la rival más dura de Penélope Cruz.
Hecho este paréntesis, expliquemos que «La duda» no es película para los que busquen fortificar sus convicciones, cualesquiera que éstas sean, sino una obra que obliga a pensar y repensar, porque cada caso es distinto y nunca se sabe. Inspirada, según cuenta su autor, por un grupo de tertulianos televisivos, la cinta es un ataque frontal contra todos aquellos que nos aleccionan desde cualquier tribuna sin permitir jamás que en sus impolutas certezas surja la menor grieta, que sería vista como un signo imperdonable de debilidad. Aquí, como con los penaltis dudosos de los grandes derbis, cada espectador juzgará a su modo y verá una cosa distinta. Y además, le gustará. Espero.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...