Las mayores dificultades se centran en las candidaturas, pero los investigadores tienen numerosos datos que confirman que ETA es la autora de este partido
Miércoles, 28-01-09
Las Fuerzas de Seguridad ultiman los informes que relacionan a ETA-Batasuna con Askatasuna, a fin de impedir que este partido pueda presentarse a las elecciones autonómicas vascas.
Las mayores dificultades las están encontrando en las candidaturas que ha presentado en Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. Algo que a los investigadores no ha sorprendido en absoluto, ya que, al tratarse la la auténtica baza electoral de ETA -D3M es el señuelo-, se esperaban que presentara individuos que con anterioridad no han desempeñado actividades relevantes en Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna, ni han pertenecido a ETA. Sin embargo, sí se ha constatado que algunos de los candidatos han tenido una vinculación sostenida con la «izquierda abertzale» a través, por ejemplo, de participación en movilizaciones y actos proetarras.
Además de las listas, los investigadores trabajan con otros elementos y, de hecho, ya han recabado otro tipo de pruebas, referidas, por ejemplo, a vinculaciones económicas -pagos de alquiler de locales, publicidad, diseño de campaña-, estrategias compartidas e incluso contactos previos entre responsables de Askatasuna y de la «izquierda abertzale» para afrontar la contienda electoral. Los informes incluyen también diversos «zutabes». Por ejemplo, el número 81, en el que la banda establecía como objetivo prioritario concurrir a las autonómicas vascas como una forma de «lucha», que debía ser defendida y protegida de modo que «si una estructura era suspendida o ilegalizada, existiera siempre otra alternativa para garantizar la presencia en las instituciones». Los informes de las Fuerzas de Seguridad incluyen también documentos relacionados con los planes de ETA para colarse en las elecciones, como el titulado «Línea de cara al futuro, caracterización de la fase política», incautado a un «comando».
Otra prueba concluyente reside en el hecho de que los estatutos internos de Askatasuna son una transcripción literal de los de la ilegal Euskal Herritarrok. Tiene su lógica, ya que en 1998 ETA creó precipitadamente Askatasuna ante el temor de que EH fuera ilegalizada y no pudiera concurrir a las elecciones autonómicas de 2001. Al final sí se presentó, pero, para alimentar el engaño, también lo hizo Askatasuna, eso sí, sin celebrar un sólo acto ni exhibir un solo cartel electoral a fin de no hacer la competencia a la baza genuina de la banda terrorista.
En aquellos comicios de 2001, Askatasuna presentó como candidatos a individuos de Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, Jarrai, Gestoras pro Amnistía e incluso cuatro etarras de «comandos» y un procesado en el «caso Xaki», considerado en su día por Garzón como «el ministerio de asuntos exteriores» de ETA.

