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La directiva del Madrid ha fijado las elecciones en julio para así poder auditar las cuentas, con lo que no pondrá en riesgo los avales de los directivos. Lo pagará el equipo, sin tiempo de preparar la próxima campaña
Jueves, 22-01-09
En contra de toda lógica deportiva y de los consejos que llegan del entorno, Vicente Boluda y su equipo han decidido realizar las elecciones a la presidencia del Madrid en la primera o segunda semana de julio, en perjuicio de la otra alternativa, que era el 24 de mayo, último partido que el Real Madrid jugará en casa (ante el Mallorca), un día en el que la gente aún no está de vacaciones y se lograría más voto presencial. El motivo es evidente. Si se celebran en julio, la directiva actual tiene la posibilidad de ajustar las cifras, hacer matemáticas que dicen los economistas, y conseguir que finalmente el club aparezca a final de temporada sin déficit, con lo que nadie tendría que poner un euro para saldarlo.
Hacer las elecciones en mayo conlleva un riesgo excesivo. Si la próxima directiva vinjera con el colmillo retorcido podría poner las cosas difíciles. Como lo normal es que el próximo inquilino de la casa blanca sea Florentino (o afín), Boluda y los suyos se temen lo peor. Pérez tiene a Calderón y a su gente entre ceja y ceja, y lo más probable es que al acceder a la presidencia busque las cosquillas para que la directiva actual tenga que poner todo lo que haya podido perder el Madrid en este ejercicio. No es un asunto nimio. Por cosas como estas es por lo que cualquier aspirante a la presidencia blanca tiene que poner un porcentaje del presupuesto total, una cantidad que en las próximas elecciones se acercará a los 60 millones de euros, imposible para el aficionado de a pie.
En este caso concreto, uno de los que más dinero han puesto en la directiva de Calderón ha sido el propio Boluda, que era el verdadero mecenas de Calderón, sin liquidez suficiente para hacer frente a un aval similar. Por todo esto llama la atención que en los últimos ejercicios nadie del Madrid haya tenido que poner un euro por déficit. Se pliegan los números y todos ganan, pero el caso es que el Real Madrid tiene deuda, y va creciendo (reconocida, en torno a los 260 millones de euros).
Pero eso, con ser un problema, no es la mayor dificultad que conlleva realizar las elecciones en julio. El mayor problema es el futbolístico. Los directores deportivos de los equipos empiezan a moverse seriamente a principios de junio, como muy tarde. Para cuando el Madrid tenga presidente, tome posesión y traiga a su cuadro técnico, todos los fichajes, al menos los importantes, ya estarán hechos. Y también la planificación de la temporada, sin tiempo suficiente para traer jugadores o preparar una pretemporada adecuada, algo que los demás clubes tendrán listo hace tiempo.
Altas y bajas
El asunto del entrenador es otro problema de gravedad. Juande tiene muchas novias y no puede esperar a que venga este o aquel presidente y le diga que cuenta con él. Es de suponer que cada presidente vendrá con su técnico debajo del brazo, pero habría sido más lógico acabar en mayo y que el que llegue tenga tiempo de poder elegir a los jugadores que crea oportuno. Haciendo las elecciones en julio, el margen de maniobra que tendrán será muy pequeño.
A todo esto se añade el asunto de renovaciones o descartes de los propios jugadores. Muchos de ellos no podrán esperar a saber si se cuenta o no con ellos, si van a seguir o se van a ir, si se les va a ceder o no, porque, además, si tienen que salir del club no tendrán tiempo para poder conseguir otro club, pues entonces las plantillas ya estarán completas.
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