El director de TVE cumple dos años en el cargo y confiesa que ha sido «un reto apasionante. Una etapa muy complicada, llena de dificultades y de satisfacciones». ¿Su reto? «Hacer mejor la vida de los ciudadanos»
Javier Pons, director de TVE, durante su entrevista con ABC / FOTO: ERNESTO AGUDO
Actualizado Lunes, 19-01-09 a las 11:11
Después de una larga trayectoria profesional en diferentes medios de comunicación, Javier Pons fue director general de la productora El Terrat. De ahí pasó a la dirección de TVE.
—Hace dos años, cuando la pública acababa de cumplir los 50, era nombrado director, ¿qué balance hace?
—Positivo, más allá de las cifras y de los resultados puntuales, los telespectadores vuelven a valorar su televisión pública y a respaldar muchos de sus proyectos.
—¿Cómo les llega ese «feeling»?
—Las audiencias son una buena medida. Más allá de los datos que nos indican que las cosas están mejor que antes, creo que hay una sensación en la calle de que algo ha cambiado en esta televisión pública. La credibilidad recobrada por los informativos, que llevan 15 meses líderes, sin convertirse en polémica social o política, es uno de los indicativos que nos dan señales de que vamos por el buen camino. Aparte, hemos intentado recuperar la mejor ficción de calidad de las series españolas retornando a los grandes temas y recuperando a los grandes actores.
—Usted dijo que «defendería la camiseta del servicio público e intentaría contribuir a enriquecer la vida de los ciudadanos de este país». ¿Se ha cumplido?
—No al ciento por ciento. Pero sí, esta televisión no es una más, es la de todos los ciudadanos, de corazón, la televisión de las personas que cada mañana se levantan, van a trabajar y saben que tienen unos informativos y programas donde pueden tomar referencia de la actualidad diaria. Me gustaría que la relación de TVE con el espectador fuese afectiva: esta televisión tiene el deber de enriquecer a los ciudadanos haciendo que su vida sea mejor.
—¿Cómo se logra eso en tiempos de crisis?
—Con contenidos atractivos que les permitan desde informarse con tranquilidad hasta evadirse de lo que quieran. Es una parte del «servicio público», ese término rocoso y un poco farragoso del que siempre me he preguntado qué es. No es más que intentar enriquecer la vida de los demás.
—Tras una carrera profesional en la empresa privada, ahora, como cargo público, ¿cómo lleva estar en el punto de mira?
—Todos los estamentos públicos tienen que estar sometidos a control. Me parecería muy mal que no me miraran con lupa y no me molesta, al revés, para mí es parte intrínseca de este compromiso. Tú intentas proyectar una serie de valores ante la sociedad, pero tienes que estar expuesto a que ésta te controle y diga si lo haces bien o mal.
—La vicepresidenta primera se mostró partidaria de retirar toda la publicidad de la televisión pública. ¿Es factible?
—Lo único que sé es que tenemos una ley, que define el marco de la televisión pública, de hace dos años, y en base y en función a esa ley trabajamos y cumplimos lo que dice a rajatabla. Desde el 1 de enero emitimos sólo 10 minutos de publicidad, que son los compromisos a los que han llegado. No tengo ninguna opinión, salvo mi obligación frente al Parlamento de cumplir la ley.
—Ante la crisis publicitaria, TVE es de las pocas que ha admitido que hace la misma programación con menos presupuesto.
—Hay crisis y no se puede esconder. Tenemos una ventaja: el presidente de la Corporación, Luis Fernández, puso en marcha en febrero de 2007 un plan de austeridad que iba en la dirección de rentabilizar al máximo nuestros propios recursos e intentar reducir todos aquellos costes que no fueran vitales. Veníamos muy entrenados y hace seis meses, cuando la crisis estalló con su máxima crudeza, tuvimos que subir dos o tres grados la aplicación de ese plan.
—¿En qué punto está el «concurso de ideas»?
—En noviembre, después de mucho trabajo de selección, se puso en marcha «La fábrica de las ideas», primer proyecto del concurso que saltaba a la pantalla, y ahora hay otros cuatro en preproducción para estrenarse en el primer semestre. Con ese concurso se zanjó la antigua e injusta falsa idea de que en TVE no había talento. Tenemos la mayor productora audiovisual de España. Ese concurso funcionó muy bien y ahora mismo hemos preparado la creación de un nuevo departamento de contenidos y programas de servicio público para que impulse la consolidación de los proyectos en preproducción, y, de una forma estable, incorporar todo el talento posible a nuevos proyectos.
—Han arrebatado el liderazgo de cuota de pantalla a Telecinco en diciembre. ¿Podrán mantenerse?
—Tenemos buenos contenidos para seguir trabajando con ese objetivo de complicidad con los espectadores. Que seamos líderes o no, no nos preocupa. No es nuestro objetivo final. Tenemos que estar en el pódium, lo importante es que la televisión pública tiene que ser relevante, servir a los ciudadanos. Esa es la motivación que tenemos, que la tendencia se consolide y que sigamos teniendo esa sensación de que las cosas están cambiando y los ciudadanos lo perciben y la aceptan, más que temas puntuales de liderazgo.
—Tienen un perfil de telespectadores bastante mayor. ¿Se plantean llegar a los jóvenes?
—Creo que nos hemos explicado mal en los últimos meses, porque TVE ha sido líder en los mayores de 35 años prácticamente desde septiembre. Lo que buscamos es un escenario lo más amplio posible, y que toque todas las edades de una forma equilibrada, cosa que es técnicamente imposible, pero sí que estamos muy contentos de poder aportar ese nuevo dato de que cada vez gustamos a más gente.
—Al margen de los datos, ¿existe la percepción en la calle de que es una audiencia mayor?
—Estamos preparando una campaña que nos va a ayudar a eso. Creo más en el compromiso diario de la pantalla, en el contenido, el mejor transmisor de los cambios es la pantalla.
—¿Qué nos puede adelantar de Eurovisión?
—En febrero-marzo vamos a emitir cuatro galas para la elección del candidato de TVE a Eurovisión. Y luego habrá alguna previa a la de Eurovisión en mayo. Este año es un sistema mixto de votos de los espectadores más el jurado. José Luis Uribarri forma parte del jurado, pero no estará en la retransmisión. Es ya un éxito que haya tal expectación alrededor de un certamen que hace dos años estaba clínicamente enfermo.


