
Domingo, 18-01-09
Del otro lado de la línea saluda un «hello» que parece dar muestra de que a su número llaman más personas que hablan inglés que las que lo hacen en español. Juan Verde se encuentra en Washington para asistir, junto con una delegación de la Cámara de Comercio Americana en Canarias, a la toma de posesión de Barack Obama, el nuevo presidente de Estados Unidos. Desde allí analizó junto a ABC las perspectivas sobre el cambio de gobierno.
-El primer riesgo que parece correr Obama es el de las expectativas desmedidas.
-Totalmente de acuerdo. Es excesivo -y poco realista- entender que el presidente Obama llega con una varita mágica y va a poder dar solución a todos los problemas. Es un equipo de humanos, que deberá definir prioridades y objetivos a corto, mediano y largo plazo. Con el tiempo, irá asumiendo todos y cada uno de los retos que le tocan, pero debe asumir desde ya que no se puede gobernar al gusto de todos.
-¿Cuándo fue la última vez que vio a Obama?
-El 4 de noviembre, en Chicago, la noche de su triunfo electoral. Nos felicitó a todo el equipo por la labor que habíamos hecho en ese triunfo histórico.
-¿Cuál ha sido su labor desde entonces?
-Estuvimos abocados a identificar a los candidatos hispanos que podrían ser parte del nuevo gobierno. Obama quiere que su gobierno refleje la riqueza étnica y cultural del país: con negros, chinos e hispanos.
-¿Se podrá decir que este será el gobierno más bilingüe que ha tenido Estados Unidos?
-Creo que sí. Los hispanos jugaron un papel decisivo en su victoria y él entiende que tiene una deuda histórica con ellos.
-¿Qué puede esperar España de Obama?
-En esto soy muy optimista. Estamos ante un momento histórico y de grandes expectativas, particularmente para las relaciones bilaterales entre España y Estados Unidos. En parte, porque este presidente llega con una visión totalmente distinta de lo que debe ser la política exterior de su país.
-Bush y Zapatero no llegaron a verse las caras casi nunca.
-Pasaremos de tener un presidente que, por criterios personales, había optado por no tener ningún tipo de relación con el presidente Rodríguez Zapatero y que obviaba a España a otra figura, distinta, que ayer mismo (por el viernes) volvió a citar a España como modelo y ejemplo a seguir en cuanto a energías renovables. En estas relaciones bilaterales sólo se puede ir a mejor.
-¿Dónde está Canarias dentro de esa nueva agenda?
-Quizá por razones personales, por ser yo canario, no veo sino de modo ilusionante la perspectiva. En parte, porque en el equipo de Obama hay gente que sabe de Canarias. Por otra parte, en su programa electoral definió como una de las prioridades -incluso asoció la seguridad nacional de Estados Unidos a ello- la estabilidad económica y social en el África subsahariana y específicamente en el área occidental.
-En este caso, no se podrá decir que África sea una desconocida para el presidente.
-Por cierto que no, Obama conoce el continente en un plano personal: ha estado en África, tiene familia allí, entiende su realidad y es muy consciente de la importancia que tiene.
-¿Cómo se encuentra el intercambio comercial entre Canarias y Estados Unidos?
-Yo no conozco las cifras. Ha descendido en el último año, por la crisis global, pero sí puedo decir que hay más empresas americanas en Canarias hoy de las que había hace un año. En parte, se debe a la labor de la Cámara Americana, que comienza a dar sus frutos.
-¿Y el paso opuesto? ¿Empresas canarias que piensen en invertir en Estados Unidos?
-Creo que hay posibilidades. Hay empresas que podrían competir en ese mercado, pero debe hacerse tratando de encontrar un nicho de mercado. El sector turístico, las energías renovables o la desalación de aguas podrían tener una oportunidad.
ABC
«No veo sino de modo ilusionante» la relación con Canarias

