Jueves, 15-01-09
Con los ladrones parece que no. Pero con los periodistas, el control del Centro Nacional de Seguridad (CNI), funciona de maravilla. El día que un equipo de ABC recorría la urbanización Altos del Hipódromo, hablaba con los vecinos y hacía fotografías de la zona para ilustrar la información, las alarmas del Centro se encendieron al instante.
A lo lejos, el empleado de la garita del control hizo una llamada telefónica. Matemático: a los pocos segundos se levantaba la valla de seguridad de las instalaciones y enfilaba hacia nosotros un vehículo con dos personas en su interior.
«¿Qué hacen ustedes aquí?», preguntaron los dos vigilantes mientras se bajaban del todoterreno con cristales oscuros. «Trabajar. Estamos trabajando. Tomando datos», contestamos. «No habrán apuntado la matrícula del coche, verdad?», volvieron a preguntar, inquietos. «Pues no. Ese no es nuestro cometido», fue la respuesta. En ese instante, sospechamos que pudieran pedirmos la documentación. No llegó a ocurrir.

