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Zapatero no ve urgente hablar del paro en el Congreso y gana tiempo hasta febrero
Los 3.128.963 parados que hay en España comprobaron ayer lo urgente que es su problema para el presidente del Gobierno, el Grupo parlamentario Socialista en el Congreso, el Grupo Catalán CiU, ERC, IU, ICV y el BNG. Todos se pusieron de acuerdo ayer para rechazar la petición de comparecencia inmediata de José Luis Rodríguez Zapatero en un Pleno extraordinario y aplazaron la cita hasta el 10 ó el 11 de febrero. El PNV optó por lavarse las manos y abstenerse en la votación, mientras que el PP y Coalición Canaria mantuvieron, en minoría, su posición inicial de pedir explicaciones cuanto antes a Zapatero sobre el problema del desempleo.
Se venía venir. El martes, toda la oposición se conjuraba para que el presidente del Gobierno compareciera en el Congreso con urgencia. Había dos propuestas en ese sentido: una del Grupo Popular y otra del ERC-IU más el Grupo Mixto (BNG). Traducido en votos de la Diputación Permanente significaba que las iniciativas saldrían adelante por 27 votos a favor y 25 (los del Grupo Socialista) en contra. Sería la primera derrota parlamentaria del PSOE en el Congreso desde el pasado verano. Zapatero dejó claro que no quería acudir al Congreso en este momento para hablar del paro. Para eso ya estaba internet y, encima, sin oposición. La maquinaria del Grupo Socialista se puso en marcha y el mismo martes comenzó a llamar a todos los portavoces, con una oferta sobre la mesa: retirada de las iniciativas a cambio de que Zapatero compareciera una vez cada tres meses para hablar de la crisis económica. Ese día pincharon en hueso, salvo en el caso del BNG, siempre atento a las necesidades del PSOE.
Ayer, durante toda la mañana, el portavoz sustituto del Grupo Socialista, Ramón Jáuregui, centró sus presiones en CiU y ERC-IU. El PNV, en campaña electoral, ya le había dejado claro que con ellos no tenía nada que hacer. Jáuregui no se ocultó y se dedicó a evitar el mal trago para Zapatero a la vista de todo el mundo.
Tras las elecciones
La idea inicial que proponían los socialistas es que el jefe del Ejecutivo acudiera al Congreso en marzo, tras las elecciones gallegas y vascas, según explicaron fuentes de IU. Es decir, dos meses después de que se conociera que se ha sobrepasado la barrera de los tres millones de parados. Para entonces, podría haber otros 280.000 más, si se mantenía el ritmo actual.
Tanto ERC-IU como CiU dejaron claro al PSOE que sólo cederían si el debate se producía nada más iniciarse el periodo de sesiones ordinario en el Congreso, que tiene el primer Pleno el 10 de febrero. Jáuregui no tuvo más remedio que acceder. Las cámaras captaron una conversación de pasillo entre el portavoz socialista y el diputado de CiU Josep Sánchez Llibre. Jáuregui se expresaba así ya al final de la negociación: «Si tampoco esto vale pues entonces saltamos por los aires». Y añadía: «Más que decir que vamos a venir dos veces (febrero y junio), y que probablemente vamos a venir en la primera quincena de febrero...»
Finalmente, ya metidos en el debate, Gaspar Llamazares (IU) anunció públicamente el acuerdo. Joan Ridao (ERC) retiró la petición de comparecencia urgente que ellos mismos habían presentado. Los dos diputados de CiU se adhirieron al acuerdo con el PSOE, tras lograr una fecha fija. Y Zapatero gana tiempo hasta dentro de un mes. Para entonces, eso sí, habrá comparecido en el programa de televisión «Tengo una pregunta para usted».
Primero, los banqueros
«Es incomprensible que se nieguen a esta Cámara explicaciones a quienes han perdido su empleo y que sean incapaces de dar confianza a quienes tienen miedo a perderlo este año», afirmó la portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría.
«El presidente del Gobierno quería eludir el Parlamento, había optado por explicarse en la red con un vídeo. Pero creemos que debe comparecer». Así se explicó el portavoz de ERC, quien pese a todo retiró su propuesta de comparecencia urgente y presumió del acuerdo al que había llegado para que Zapatero acuda a un debate en febrero.
CiU hizo de malabarista: «El Gobierno tiene que dar la cara forzosamente ante el Parlamento», dijo primero, y añadió: «Es correcta la posibilidad de que comparezca urgentemente en el primer Pleno del periodo de sesiones».
El portavoz socialista se preguntó si el presidente debe «comparecer cada mes para explicar en el Parlamento el incremento del paro». Añadió que, primero, debe acabar una «ronda» con los banqueros para ver cómo está funcionando la liquidez financiera.
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