Martes, 13-01-09
Es comprensible la preocupación del presidente Rodríguez Zapatero con el devenir de la situación política entre Israel y Hamás. No en vano, los terroristas de Hamás son protegidos de Irán, puntal de la Alianza de Civilizaciones que con tanto ímpetu promueve nuestro presidente del Gobierno. Mas quizás haya en su partido quien pueda hacer ver a Rodríguez Zapatero que en España, mucho más que esa dramática situación, preocupa lo que se ha vivido en nuestro país el pasado fin de semana con el caos de Barajas y en buena parte del centro del país a consecuencia de una nevada caída en el mes de las nevadas. Cuando la ciudadanía ve que en la primera intervención del presidente del Gobierno tras el caos de viernes y sábado su preocupación es Gaza y no lo que ocurre en su propio país es legítimo preguntarse si de verdad la política de Zapatero hacia los palestinos está movida de buena fe o más bien emplea a aquella sufrida población como distracción para que aquí pensemos que otros están peor.