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Los problemas políticos se acumulan en la recta final hacia la toma de posesión
Spiderman consagra a Obama como icono de la cultura popular
Su victoria en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre no parece haber puesto punto y final a la fascinación icónica que Estados Unidos siente hacia Barack Obama. La mayor economía del mundo estará en crisis pero la industria de la «memorabilia» está produciendo y vendiendo a marchas forzadas toda clase de productos -desde platos conmemorativos hasta monedas pasando por ilustraciones, música y libros- para satisfacer un apetito aparentemente inagotable con el presidente electo de Estados Unidos.
El último ejemplo de la imagen de Obama como irresistible fuente de inspiración para la cultura popular saldrá a la venta la semana que viene en forma de cómic. La empresa editora Marvel ha decidido incluir al próximo ocupante de la Casa Blanca en el número 583 de «Las aventuras del increíble Spiderman», que saldrá a la venta el próximo miércoles. Y aunque en su momento John F. Kennedy llegó a aparecer en las viñetas de Superman, Richard Nixon se dejó ver con los Cuatro Fantásticos y Ronald Reagan entró en contacto con Batman, se trataría de la primera vez que un presidente electo es elevado a ese estatus.
Admiración recíproca
La compañía Marvel ha justificado la mezcla de Spiderman con la realidad política (a 3,99 dólares por ejemplar) en virtud de las propias predilecciones de Barack Obama, que durante la campaña presidencial se declaró coleccionista de cómics y un gran admirador de personajes como Batman y el legendario hombre araña. Hasta el punto de argumentar filosóficamente: «Los tipos que tienen demasiados poderes -como Superman- siempre me han hecho pensar que no ganaron realmente el estatus de súperhéroes. Es un poco demasiado fácil».
Joe Quesada, editor jefe de Marvel, ha recordado que George W. Bush también tuvo durante sus ocho años de mandato varias apariciones en las páginas de sus tebeos. Pero nada en comparación con el interés generado por Obama. Quesada incluso tiene su propia teoría para explicar la admiración del próximo presidente hacia Peter Parker-Spiderman. En su admiradora opinión, ambos comparten el mismo lema de que el poder supone responsabilidad.
Otro visible ejemplo del poder icónico de Obama ha sido el ubicuo póster electoral -con la palabra «Esperanza» junto a guiños estéticos de realismo socialista- diseñado por el artista Shepard Fairey. Esta semana, la Galería Nacional de Retratos en Washington, parte de la institución cultural Smithsonian, ha anunciado la incorporación del muy cotizado collage original a su colección permanente.
Toda esta tendencia icónica llegaría hasta el punto de que algunas de las mayores empresas del mundo están intentando lanzar promociones inspiradas por la campaña electoral de Barack Obama. Ikea (embracechange09.com) y Pepsi (refresheverything.com) figuran entre las compañías que han empezado a emular la efectiva marca acuñada por el político afro-americano.
«Impeachment» a Blagojevich
Con todo, no faltan analistas políticos que vaticinan perjuicios para Obama a corto plazo al no poder cumplir con las expectativas asociadas con el caudal de admiración acumulado. Sin que la imagen sea efectiva para hacer frente a problemas tan reales como las consecuencias del escándalo de corrupción protagonizado por el gobernador de Illinois. Proceso centrado en los intentos de subastar el escaño vacante de Obama que ha impulsado ayer a que la Cámara Baja de Illinois aprobase abrumadoramente un juicio político o «impeachment» contra el gobernador de Illinois acusado de corrupción, Blagojevich.
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