No hacía falta un anuncio, pero con lo que ha aumentado el desempleo y, en consecuencia, las prestaciones, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, confirmó ayer que los servicios públicos de empleo, sustitutos del INEM, tendrán déficit en 2009. Sólo el pasado mes de noviembre la nómina para atender a más de 2,2 millones de parados ascendió a 2.197 millones de euros. Y como dijo la responsable de Empleo, Maravillas Rojo, hasta abril no va a parar la destrucción de empleo como «esperanza razonable».
Con estos datos en la mano, a los que se suma casi otro millón de parados que ni si quiera tienen derecho a cobrar el desempleo, Corbacho defendió el déficit del antiguo INEM como «necesario» para garantizar que más del 70% de los parados puedan cobrar la prestación por desempleo. Y ya de cara a lo que puede suceder, Corbacho dijo que «sería razonable recuperar este año los puestos de trabajo perdidos durante 2008 -casi un millón- para evitar que la tasa de paro siga creciendo».
No obstante, el ministro reconoció que en los próximos meses el paro «continuará creciendo» hasta que en el segundo semestre se inicie una «posible recuperación».


