
Viernes, 09-01-09
À. GUBERN
BARCELONA. La campaña «bus ateo» apenas ha conseguido recaudar algo más de 9.000 euros para financiar la inserción de publicidad atea en diversos autobuses de ciudades españolas. Ateus de Catalunya y la Unión de Ateos y Librepensadores, promotores de la iniciativa, confirmaron que a día de ayer, y tras varias semanas de polémica ampliamente difundida por los medios, la cantidad recogida ha sido de 9.354 euros, con aportaciones individuales que van «de los tres euros a los 200 euros», según confirmó Albert Riba, presidente de la primera asociación.
En cualquier caso, la cantidad es suficiente para que a partir del próximo lunes y durante cuatro semanas -dos más de las previstas- circulen por Barcelona dos autobuses, uno de la línea 14 y otro de la 41, con el lema «Probablemente dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida». En Barcelona la iniciativa tiene un coste de 2.500 euros. Los fondos recogidos hasta ahora también son suficientes para que a partir del día 26 la campaña se extienda a Madrid y Valencia, a falta eso sí de la confirmación definitiva de las dos empresas de transporte. Es voluntad de los ateos organizados, y si la campaña de recogida de fondos tiene más éxito, extender la iniciativa a Bilbao, Sevilla y Zaragoza.
Los organizadores dieron ayer una rueda de prensa para, explicaron, desmentir algunas afirmaciones que se han hecho, como la de que han recibido fondos públicos, y para puntualizar también cuál ha sido su intención al poner el «bus ateo» en la calle. Según Joan Carles Marset, de la Unión de Ateos y Librepensadores, el proyecto pretende hacer visible el «proceso de secularización» que vive la sociedad española, y especialmente la catalana. «Ser o no ser creyente no puede ser discriminatorio», prosiguió Marset, negando que el ateísmo no pueda ser también una «opción comprometida con la sociedad». «Debemos vivir la vida con responsabilidad», prosiguió.
Aunque ayer se afirmó que el «bus ateo» no va en contra nadie, sí que se reconoció que uno de los objetivos de la campaña es denunciar los «privilegios» que tienen en España las confesiones religiosos, y muy en especial la Iglesia Católica.

