La crisis económica llevó a un total de 2.864 empresas y familias a solicitar el concurso de acreedores en 2008, lo que supone casi triplicar (un incremento del 182%) los 1.015 procedimientos del año 2007, según el baremo concursal elaborado por PricewaterhouseCoopers a partir de los datos publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Las dificultades para hacer frente a las deudas afectaron fundamentalmente a los sectores inmobiliario y de construcción, que aglutinaron el 38% de los concursos publicados. En concreto, el sector inmobiliario pasó de 74 concursos en 2007 a 387 durante el pasado ejercicio, lo que supone un 423% más. La construcción acumuló 692 suspensiones de pagos, frente a las 182 en 2007, lo que supone un crecimiento del 280%.
El informe de PwC destaca también el incremento del tamaño de las empresas concursadas en 2008, cuyo activo promedio ascendió a 13,2 millones de euros con un pasivo promedio de 11,5 millones, cifras que doblan en ambos casos los datos de 2007.
Durante el año pasado se produjo, además, un importante aumento de estos procedimientos entre las personas físicas, al registrarse 417 concursos, un 253% más que en 2007. Según estas cifras, además, del total de suspensiones de pagos de 2008 un 15% fueron de personas físicas.
El socio responsable del área de reestructuraciones de PwC, Enrique Bujidos, destaca en el informe que sólo en el último trimestre del año se han publicado más concursos que en todo 2007. Ante esta situación, Bujidos considera que «los actuales Juzgados de lo Mercantil van a tener serios problemas para gestionar la multitud de concursos que se están declarando en la actualidad. Si la tendencia continúa durante 2009, se va a producir un verdadero colapso en los juzgados».
Asimismo, PricewaterhouseCoopers considera que hay que modificar la ley concursal para que se adapte a las actuales circunstancias económicas. La norma vigente ha demostrado ser una gran ley para liquidar compañías, pero regula un procedimiento largo y complejo, que supone un fuerte deterioro de los negocios concursados en detrimento de su viabilidad. Asimismo, el actual procedimiento se muestra ineficaz en la tramitación de insolvencias de personas físicas.
En cuanto a la distribución geográfica de los concursos. ésta fue similar a 2007 en cuanto a ponderaciones se refiere, pero mostró un descenso en la zona Norte y del Mediterráneo a favor de un incremento leve en porcentaje en las zonas Centro y Sur.


