Más de media Europa sufre ya los efectos, sumida en una ola de frío
«Totalmente inaceptable», según la UE
«La caída en los suministros a Europa es peor que la de hace tres años», dijo ayer en Praga el vicepresidente del Gobierno checo, Alexánder Vondra, quien instó a Moscú y a Kiev a «resolver esta semana» el problema de los cortes en el abastecimiento de gas. En un comunicado conjunto de la presidencia checa y la UE, se califica ayer de «completamente inaceptable» la actual situación y se pedía el restablecimiento «inmediato» del fluido de combustible. Según Vondra, «cerrar los suministros no es la vía para resolver la disputa. Estas crisis periódicas no son aceptables en el mundo civilizado». Ante la prensa compareció también el primer ministro, Mirek Topolanek, quien aseguró que «no se puede estar secuestrados por los rusos o cualquier país de tránsito». La OSCE también exigió ayer una «solución urgente».
El vicepresidente de Gazprom, Alexánder Medvédev, llegó ayer a Berlín procedente de Londres y escuchó los reproches germanos. La semana que viene, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, tiene previsto efectuar una visita a Alemania, en donde se reunirá con la canciller, Angela Merkel.
Si en 2006 Rusia y Ucrania tardaron 4 días en ponerse de acuerdo, poniendo así fin al enfrentamiento por los precios del gas, esta vez parecen dispuestas a que el pulso dure lo que sea necesario, aunque provoque situaciones graves en los países destinatarios del carburante. Los dirigentes de ambos países manifiestan estar preocupados por el problema y dicen estar haciendo todo lo posible para superarlo. Lo cierto es que cada día que pasa son más los países europeos afectados.
Por primera vez desde el comienzo de la actual crisis, el volumen del abastecimiento de gas cayó ayer a cero en Serbia, Bosnia, Bulgaria, Croacia, Grecia, Hungría, Macedonia y Rumanía. También en Turquía se cerró totalmente la llave del gaseoducto que pasa por Ucrania, aunque el suministro continuó a través del conducto que lleva el gas ruso a través del lecho del mar Negro. Alemania, Austria, Eslovaquia, Eslovenia, Polonia y la República Checa seguían viendo disminuir la cantidad de gas.
En medio de un frío polar
Los cortes se producen en medio de una ola de frío que azota a Europa y están ya creando serios problemas en Bulgaria, en donde las reservas en los depósitos de gas son menos cuantiosas que en los estados vecinos, y en Bosnia. Las autoridades de Sarajevo hablan incluso de la posibilidad de que se produzca una «catástrofe humanitaria» si la suspensión se prolonga varios días más.
Mientras tanto, Gazprom y Naftogaz, compañías de gas rusa y ucraniana, continúan echándose la culpa mutuamente. El presidente del consorcio gasístico ucraniano, Oleg Dubina, aseguró ayer que Rusia ha reducido en dos tercios el tránsito de gas por Ucrania. Según su apreciación, «es probable que Gazprom haya decidido interrumpir definitivamente el suministro a Europa a través de nuestro país». Dubina dijo que, de los 260 millones de metros cúbicos habituales, ayer descendió a 92 millones por la mañana y al mediodía era ya de 72 millones.
El lunes, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ordenó reducir el abastecimiento de gas por Ucrania en la misma cuantía que la parte «robada» por Naftogaz. Por su parte, Alexánder Shlapak, «número dos» del secretariado de la presidencia ucraniana, prometió ayer en Kiev a una delegación de la UE que su país «cumplirá de forma unilateral su función de tránsito empleando para ello sus propios recursos».
El vicepresidente de Gazprom, Alexánder Medvédev, en gira por las principales capitales europeas, afirmó ayer en Londres, pese a la catástrofe que ayer se observaba en los Balcanes, que «confiamos en nuestra capacidad de hacer frente a esta situación sin consecuencias negativas para la producción de gas y el sistema de tránsito». El presidente del gigante energético ruso, Alexéi Miller, prometió el lunes a Putin que se emplearán otros gaseoductos, como el que pasa por Bielorrusia y el que conduce directamente a Turquía, para compensar los cortes en la tubería ucraniana.
Dubina anunció ayer su intención de viajar el jueves a Moscú para reanudar las negociaciones con Gazprom. La respuesta que obtuvo del portavoz de la compañía rusa, Serguéi Kupriánov, fue que «nos sorprende el propósito de la parte ucraniana de volver a las negociaciones sólo el 8 de enero. Nosotros estamos dispuestos a abordarlas en cualquier momento dada la crisis reinante». «La situación es demasiado grave para esperar dos días más», añadió Kupriánov.
Gazprom cerró la espita de gas a Ucrania el pasado día 1 al no alcanzarse un acuerdo sobre los precios para 2009.

