Martes, 06-01-09
MADRID. En la nota distribuida ayer por el Ministerio de Trabajo para puntualizar las denuncias del Tribunal de Cuentas sobre su gestión general de los fondos públicos en el ejercicio de 2005, con Jesús Caldera al frente, el departamento ahora dirigido por Celestino Corbacho se queja de que el órgano fiscalizador del Estado le pida que haga las enajenaciones de inmuebles con criterios de precio de mercado. Incluso expone en un cuadro lo que ha ocurrido en las subastas que ha realizado en los últimos años: menos adjudicaciones y hasta un 82 por ciento de operaciones que quedaron desiertas. «Ello ha producido que la recaudación por esta vía se haya reducido en 2008 en 21 millones de euros».
La Tesorería de la Seguridad Social enajenó inmuebles a menos de la mitad de su precio de mercado en 2005 y a partir de 2006, cuando recurrió a la subastas en precio real el «boom inmobiliario» tocaba a su fin. Al principio adjudicaba la mitad de lo que subastaba pero en 2008, ya sólo colocó el 18 por ciento.
Corbacho quiere quitarse de en medio el problema de las enajenaciones. «La Seguridad Social desea abandonar cuanto antes, o como mínimo disminuir, su posición como propietario y arrendatario de bienes inmuebles, que ha heredado como gestora de los bienes del extinguido Mutualismo Laboral fundamentalmente, y que no se corresponde con las actuales competencias de la Administración de Seguridad Social», concluye el comunicado emitido por Trabajo.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...