La Justicia ha dejado en evidencia las maniobras de los responsables políticos de la Policía autonómica vasca contra los ciudadanos que se atreven a discrepar del nacionalismo. La titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao ha condenado al militante del PNV Alejandro Aranburu a pagar una multa de 480 euros y una indemnización de 420 euros al miembro del Foro Ermua Antonio Aguirre. El peneuvista es considerado responsable de una falta de lesiones por propinar una patada en los testículos a Aguirre. La Ertzaintza había dado la vuelta a los hechos para acusar al agredido de «desórdenes públicos».
Los hechos se remontan al 26 de marzo de 2007, cuando Juan José Ibarretxe, fue a declarar por segunda vez ante el juez instructor de la causa abierta contra él por desobediencia al haberse reunido con Batasuna. En la puerta principal del Palacio de Justicia se concentraron simpatizantes y dirigentes nacionalistas. A la salida de la sede judicial de los abogados y representantes del Foro Ermua y Dignidad y Justicia -ambos colectivos ejercen la acusación popular en este procedimiento penal- se produjeron incidentes y Antonio Aguirre fue atacado por un individuo identificado posteriormente como Aranburu, consejero municipal del PNV.
El miembro del Foro Ermua Antonio Aguirre aseguró que, «quien alentó la agresión» contra su persona, fue Ibarretxe en su primera comparecencia el 31 de enero de 2007 ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), cuando declaró por reunirse con Batasuna. Además, denunció la «utilización política» de la Ertzaintza, que les imputó a él, al ex presidente del Foro Ermua, Iñaki Ezkerra, y al presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, un presunto delito de desórdenes públicos.
Animar a las bases
Ibarretxe se había negado a contestar al abogado del Foro Ermua por considerar que sus miembros «generaban odio y crispación en Euskadi». Aguirre recordó que en ese momento, el lendakari les puso en el punto de mira de las bases nacionalistas, que acudieron después a insultarles y agredirles.«Quien les alentó a la agresión y las coacciones fue Ibarretxe», insistió.
Al quedar absuelto de la acusación de desórdenes públicos, Aguirre se refirió al «descrédito lamentable para los mandos de la Ertzaintza», por lo que confió en que lo sucedido «sirva de precedente y escarmiento a la utilización política de una policía autonómica».
Por su parte, el ex presidente del Foro Ermua, Iñaki Ezkerra, señaló que el informe de la Ertzaintza que les acusaba a él, a Aguirre y a Portero «ha quedado por los suelos, lo que demuestra que es una policía política que está dirigida por un gobierno absolutamente partidista, parcial y manipulador».
A juicio de Ezkerra, la sentencia «también demuestra que, cuando esas manipulaciones tienen que chocar con la realidad, la realidad, afortunadamente, todavía puede ganar, porque aquí no ha ganado el estado de derecho, ha ganado la realidad, y el estado de derecho todavía lo tenemos que conquistar en el País Vasco». En ese sentido, se preguntó «si darle una patada en los testículos al lendakari también costaría 420 euros».

