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La invasión de los ultracuerpos
ABC Los protagonistas componen un espeluznante retablo
Martes, 30-12-08
CRÍTICA DE TEATRO «Hikikomori»
Autor: Jordi Faura. Dirección y escenografía: Abel Coll y Jordi Faura. Vestuario: Gimena Busch. Intérpretes: Mingo Ràfols, Àngels Poch, Georgina Latre, Pau Vinyals, Enric Rodríguez, Jordi Martínez. La Villarroel, 23-XII
SERGI DORIA
El «enfant terrible» Michel Houellebecq lo advirtió hace una década en «Ampliación del campo de batalla» y «El mundo como hipermercado»: la conexión tenológica de los adolescentes con el mercado y sus pompas quiebra el último dique de protección que restaba al individuo: la familia. Desde ese momento, el hogar deja de ser punto de reunión para devenir siniestra procesión de puertas cerradas de golpe. Cada mochuelo a su olivo y los jóvenes, como la canción, «perdidos en su habitación».
El fenómeno se revela con pérfida acritud en Japón, el Imperio del Chip Naciente: los «hikokomori» -palabra que significa «aislamiento»- eluden cualquier contacto humano y sus únicas extremidades son el software informático, la consola y el móvil.
Nacido hace 26 años, el vallesano Jordi Faura podría pertenecer a la generación «hikokomori», pero sus obsesiones se decantan más bien por la escritura teatral: una prolífica producción que ha dado en un cuatrienio una decena de piezas más que notables. Con «Hikokomori», Faura y Abel Coll disponen en un escenario de fría metalización y forma de cuadrilátero esas puertas que cierran vidas sombrías. Unos padres humillados por hijos enajenados de todo sentimiento humano; dos muchachos que contemplan el suicidio como posibilidad si no sacan las mejores notas para el ingreso en la Universidad; el viajante de multinacional alejado de una familia que ya no existirà a su retorno; la niña con ínfulas de Lolita que vende sus bragas a fetichistas del sexo y recauda para «ponerse tetas»... Jóvenes que han escapado del control familiar y devienen extraños: ultracuerpos de un universo virtual.
«Alone in the dark» Los protagonistas componen un espeluznante retablo en un país donde la tradicional ceremonia del te va siendo arrumbada por las fiestas del autismo en la discoteca «Alone in the dark»... Decibelios y portazos metálicos subrayan esa radical exclusión de la humanidad. Como afirma Paul, el viajante, poco antes de ponerse de cuatro patas para olisquear como un perro las braguitas de su vecinita: «Cada vez cuesta más encontrar personas». La ofensiva «hikikomori» comienza en el Japón, pero cada día abre sucursales en todos los rincones del planeta. Adolescentes unidos por un tenebroso «pacto de la muerte»: la competitividad amenazante, el culto al cuerpo y los sms de sintaxis nihilista. Jordi Faura ha salido de su habitación con un brillante texto sobre aquí y ahora.
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