Valoración:
Más dinero para todos. El presidente del PP, Mariano Rajoy, compendió en este «juramento imposible» la filosofía del modelo de financiación que Moncloa pretende encumbrar definitivamente a finales de enero en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Se mostró convencido de que el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, juega al modismo popular de «prometer» el oro y el moro a todas las Comunidades. «Les dice lo que quieren oír, aunque sean cosas distintas y contradictorias y engañe a todo el mundo», apuntó.
El líder nacional de los populares emplazó a poner coto a las maniobras demagógicas. «Estamos ante el riego por inundación, porque a cada uno de los mandatarios autonómicos les cuenta cosas agradables», expuso durante su estancia en Santiago de Compostela, ciudad en la que se celebraron las 10.000 afiliaciones contabilizadas desde que Alberto Núñez Feijóo está al frente de esta formación política en Galicia.
Allí apreció que «todas las Comunidades Autónomas van a defender sus propios intereses, porque es su obligación, pero el Ejecutivo central debe recordar que tiene que proteger los de todos los españoles», manifestó. Sugirió, en este sentido, que es «peligroso darle otra vez a la máquina de hacer dinero y generar más deuda pública; no se ha hecho nunca, y de seguir en esta espiral de gasto se corre el riesgo de hipotecar el futuro de España», matizó.
«Le trae sin cuidado»
Y recriminó a los actuales gerentes: «A alguien que gobierna pensando en el corto plazo, esta posibilidad le trae sin cuidado». Después de la amonestación, condicionó su respaldo a un hipotético acuerdo al cumplimiento de dos cláusulas: que el nuevo esquema se apruebe con el consenso de todas las regiones, «porque eso dará cierta garantía de que las cosas se hacen bien»; y que se concedan las mismas oportunidades y derechos a los ciudadanos, con independencia de donde vivan.
La coyuntura económica no faltó en su discurso. Rajoy puntualizó que se vive una «crisis económica de caballo con un Gobierno que es incapaz de hacerle frente con un mínimo de coraje, determinación y conocimiento». Tiró de hemeroteca y exhibió un raudo y crudo repaso del año en curso. «España se ha convertido en el país de la UE en el que más personas han perdido su empelo; y, mientras esto pasa, hay un presidente que se dedica a gastar a troche y moche en planes que se quedan en nada; olvidando sólo uno necesario, para la gente y las pymes», evidenció. «Esas pequeñas y medianas empresas que lo pasan mal mientras contemplan inoperancia, incompetencia y palos de ciego», completó su queja.
Contestó, con esta ojeada, a la convocatoria de Rodríguez Zapatero para hacer balance del 2008. «Dirá exactamente lo contrario de lo que estáis pensando, pero eso es normal en él», anticipó por la mañana, antes del análisis. Reprobó la gestión económica socialista y sentenció con una máxima: «En época de bonanza gobierna cualquiera; en tiempos de crisis, es necesario echarle algo más que Zapatero», detalló.
Es, en suma, lo que demandaron el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, y el vicesecretario de Política Territorial, Javier Arenas, en la reunión celebrada en Madrid con los consejeros económicos de las comunidades y ciudades autónomas gobernadas por el PP (Madrid, Valencia, Canarias, Castilla y León, Ceuta, Melilla, Murcia y La Rioja). Se les trasladó la línea oficial que busca unanimidad e igualdad.
En el encuentro se rechazó que la actualización de la financiación autonómica se base en el aumento del déficit o el incremento de los impuestos y también la carencia de un fin político compartido (que debería ser la recuperación económica, y no el «sostenimiento de las alianzas del Ejecutivo del PSOE y la solución a los problemas derivados de las amenazas del PSC», razonaron). Además, quedó patente la extrañeza por las distintas propuestas formuladas en función del interlocutor, y una petición, que Zapatero se reúna con todos antes de publicitar un dictamen.
La junta lamentó que se plantease la revisión como una «negociación interna» en el seno del PSOE y, a la vez, con los socios de gobierno de otros grupos de izquierda o nacionalistas; y que el origen esté en el «cheque en blanco» de Zapatero al tripartito catalán para la redacción del Estatut.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...