La oposición detecta irregularidades en el caso del Club Náutico de Zaragoza
FABIÁN SIMÓN El portavoz municipal, Domingo Buesa (izquierda), ayer en su despacho con los ediles José María Moreno y Rafael de Miguel
Sábado, 27-12-08
ROBERTO PÉREZ
ZARAGOZA. El caso del Club Náutico de Zaragoza, las instalaciones municipales cuyo restaurante acabará disfrutando un histórico del PSOE, se complica con irregularidades que ayer denunció el PP y que vuelven a comprometer al gobierno de Juan Alberto Belloch. Desde el PSOE niegan las acusaciones, pero el PP fue contundente ayer y anunció que va a presentar un recurso para paralizar el proceso.
La semana pasada, según reveló ABC, se conoció la relación entre esta concesión municipal y la empresa Domingo y Rubio Asociados S. L., de la que forma parte Martín Domingo, histórico y conocido miembro del PSOE en la capital aragonesa.
El Ayuntamiento concedió la gestión del Náutico a un club deportivo, Club Náutico de Zaragoza, pero previamente esta asociación deportiva ya había firmado un contrato privado como Domingo y Rubio Asociados por el que se comprometía a asignarle a esta firma la explotación del restaurante. Está a orillas del Ebro, junto a la Basílica del Pilar, en un entorno emblemático de la capital. El gobierno municipal desmintió que hubiera trato de favor.
Sospechas en la concesión
Además, la concesión otorgada a Club Náutico de Zaragoza incluía las condiciones que previamente había marcado con esa asociación deportiva la empresa Domingo y Rubio Asociados. De esa forma se garantiza, esta empresa se garantiza que podrá seguir con la concesión del restaurante durante cuarenta años, aunque el club deportivo la perdiera antes. Es decir, la empresa ligada al histórico miembro del PSOE se «blinda» el negocio del restaurante.
El gobierno municipal lo entendió como algo dentro de lo normal y negó que se pudieran derivar sospechas de todo ello. Consideraron que entraba dentro de las garantías que cualquier empresario puede encargarse de buscar en acuerdos con otras entidades y dentro de la legalidad.
El PP, sin embargo, afirmó que resultaba curioso todo el proceso y tanta coincidencia. Ayer volvió a incidir con nuevos datos que, en este caso, hablan abiertamente de irregularidades en las instalaciones. Aunque son municipales, el restaurante que va en ellas lo tiene que acondicionar la empresa que lo explotará. Y el espacio reservado al restaurante, según los datos aportados por el PP, resulta que tiene más metros cuadrados que los que permite la normativa.
Según explicó el portavoz del PP en materia de Urbanismo, Rafael De Miguel, la superficie del restaurante debería ser menos de la mitad de todo el Club Náutico, porque «lo que establece la normativa es que una instalación deportiva ha de tener, principalmente, un uso deportivo». Sin embargo, en este caso se destina el 58 por ciento de los metros útiles a restauración y el 42 por ciento a usos deportivos.
De Miguel afirmó que las circunstancias que concurren en todo este proceso hacen pensar en un «trato de favor» que debe ser aclarado. Van a presentar un recurso para paralizar la concesión de la licencia y no descartan llevar el caso a los tribunales.
Desde el gobierno municipal, el concejal socialista Fernando Gimeno volvió a defender las actuaciones seguidas en torno a este proyecto y dijo que la licencia, si efectivamente no cumple la normativa, no se concederá.
Por otra parte, el portavoz municipal del PP, Domingo Buesa, volvió a reclamar ayer aclaraciones oficiales por los sobrecostes en las obras de la nueva sede de Urbanismo y el gasto originado por el despacho que la Alcaldía se decidió crear allí.

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