Las próximas elecciones vascas, previstas para primeros de marzo de 2009, se presentan como unas de las más ajustadas de los últimos años. Una apretada lucha en la que los dos grandes contendientes, PNV y PSE, registran un empate técnico, aunque «hay posibilidades claras» de que el socialista Patxi López sea lendakari, debido a que los tres partidos que conforman el tripartito (PNV-EA-EB) y Aralar no conseguirían la mayoría absoluta para que Juan José Ibarretxe vuelva a ser lendakari. Así lo revela el último sondeo del Euskobarómetro.
Y es que aunque el PNV sería ganador en número de votos, la formación de Patxi López podría ser la que sacara más escaños en la Cámara de Vitoria. El PNV lograría el 34 por ciento de los votos -volviendo así a convertirse en la lista más votada- y el PSE conseguiría «un resultado histórico» con unos 350.000 votos (31 por ciento). En tercer lugar estaría el PP, con el 16 por ciento, seguido de IU-EB, que alcanzaría un 5 por ciento de los sufragios, y de EA que, al presentarse en solitario, obtendría un pobre resultado con poco más del 4 por ciento de los votos. La nueva formación UPyD, con alrededor del 2 por ciento de los votos, se quedaría sin representación en la Cámara vasca.
El Euskobarómetro reparte los 75 escaños del Parlamento vasco y otorga entre 26 y 28 al PNV (actualmente tiene 22); entre 25 y 27 parlamentarios al PSE (ahora cuenta con 18 escaños); de 13 a 15 al PP, que cuenta con 15; EB seguiría con 3 parlamentarios; entre 2 y 4 a Eusko Alkartasuna, que vería sustancialmente reducida su presencia actual de 7 diputados, mientras que Aralar mantendría a su único representante.
Por provincias, los socialistas obtendrían su mejor resultado en Álava - la primera posición con un 33 por ciento de los votos y 9 escaños- frente al 25 por ciento de los sufragios que lograría el PNV. En Guipúzcoa, con 8 ó 9 escaños y un 32 por ciento de los votos, el PSE le disputaría el primera puesto al PNV, que alcanzaría un 32 por ciento de los sufragios y entre 9 ó 10 escaños. En Vizcaya, el partido de López, con un 30 por ciento de los votos y otros 8 ó 9 escaños, acortaría distancias con el PNV, que mantendría la primera posición con un 37 por ciento de los votos y entre 10 u 11 escaños.
Con estos dados, para los responsables del Euskobarómetro, el PSE se encuentra en «un ciclo claramente ascendente», mejoraría «notablemente» sus resultados y, sobre todo, «estaría en condiciones de volver a disputarle al PNV la primera posición, como en 1986». También destacan que con estas cifras resultaría «muy improbable» la posibilidad de que la actual coalición tripartita (PNV-EA-EB) pueda obtener la mayoría necesaria para formar Gobierno, aunque contara con el apoyo de Aralar. Una de las razones reside en los malos resultados de EA y los modestos resultados para IU-EB y Aralar. Por ello, el estudio subraya que sería «muy difícil» para Ibarretxe lograr ser investido como lendakari, mientras hay «posibilidades claras» para López. Un hecho inédito que abre la puerta a un Ejecutivo vasco no nacionalista con un socialista como lendakari con el apoyo del PP.
Sin batasunos
Mientras, la «izquierda abertzale» cuenta con una intención de voto de alrededor del 7 por ciento (unos 100.000 electores), pero según el Euskobarómetro «todo apunta a que se quedaría fuera del Parlamento y promovería, de nuevo, la abstención».
En definitiva, el estudio dirigido por Francisco Llera destaca que una mayoría de los vascos (el 47 por ciento) demando un cambio en la presidencia del Gobierno autónomo, aunque Ibarretxe sigue contando «con más simpatía explícita» que el socialista Patxi López.

