E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA
SANTIAGO. El PSOE ha querido dejar su firma en el, por el momento, aplazado concurso eólico que ayer comenzaba los trabajos finales de la comisión, según argumentaron los representantes de las consellerías socialistas implicadas -Política Territorial y Medio Ambiente- por discrepancias abiertas en el proceso.
La falta de protagonismo en una de las actuaciones más importantes llevadas a cabo por el bipartito en sus cuatro años de legislatura y que, por ende, supondrá el broche de oro antes de los comicios el próximo 1 de marzo, ha podido con uno de los miembros del tándem, que ha decidido plantar al equipo encargado de estudiar las propuestas que concurren al concurso eólico que repartirá 2.325 megawatios.
La razón no fue otra que la limitación por parte de Industria a una jornada -la de ayer- el tiempo de baremación de los 172 proyectos que optan al concurso eólico, y que los socialistas consideraron insuficiente. «Es imposible realizar en un sólo día el análisis de la documentación que a los técnicos de Industria les llevó hacer seis meses y no llegaron en plazo», señalaron.
No obstante, teniendo en cuenta que la reunión de la comisión de evaluación prosiguió sus trabajos con el resto de integrantes -siete representantes de la Consellería de Innovación e Industria y uno de la de Medio Rural, ambos departamentos en manos del BNG-, suficientes para dar el visto bueno a la resolución que posteriormente deberá firmar el titular departamental, se cumplirá el nuevo plazo anunciado por el conselleiro Fernando Blanco y esta semana estará sobre la mesa.
Prudencia y transparencia
Por otro lado, la oposición se vuelve a manifestar contraria a que el concurso se resuelva en los últimos meses del bigobierno, por «prudencia y seguridad», apunta. En este sentido se manifestó ayer Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP en Galicia y candidato a ocupar la Presidencia de la Xunta.
«Lo lógico -afirmó- es que el concurso sea resuelto por el órgano colegiado del Gobierno y que todas las consellerías se comprometan a dar transparencia y seguridad a una subasta trucada, dado que estamos hablando del mayor movimiento de dinero que se está produciendo, en Galicia, como mínimo en los últimos cuatro años».
Tras los últimos acontecimientos -doble aplazamiento, la renegociación de la deuda del Grupo San José con los bancos en base a una supuesta dotación de megawatios aún sin repartir ...- Feijóo subrayó que todo parece indicar que estamos ante una «subasta trucada, donde todos los ciudadanos pierden, y que puede ser recurrida ante los tribunales».
«Lo que pedimos -concluyó- es que, ante el movimiento ingente de dinero del que estamos hablando y ante el hecho de que incluso dentro del bipartito hay disputas y discrepancias, es evidente que el concurso debe suspenderse para dar prudencia y garantizar la seguridad en las asignaciones».