Lunes, 22-12-08
MADRID. «Aquella noche azul», una «fantasía cómico-lírico-bailable» de Alfonso Paso, con música del maestro Alonso, levantó el telón del teatro Albéniz el 31 de marzo de 1945, sábado de Gloria. Ópera, teatro musical, ballet, revista y zarzuela fueron la columna vertebral de su programación hasta el año 1954, en que el cine y el teatro empiezan a alternarse en sus carteles.
La resurrección de un espacio frecuentemente gris se produjo en 1984, cuando la Comunidad de Madrid se quedó con su gestión. En 1986 se nombró a Teresa Vico directora del teatro, y fue ella quien hizo de la sala un escenario emblemático de la cartelera madrileña, no sólo por la programación -en la que contó con el apoyo de los distintos festivales gestionados por la Comunidad de Madrid-, sino porque logró convertir a ese teatro -un espacio de paredes frías- en un lugar de encuentro de las gentes de la escena, gracias también a un equipo humano que ha transmitido siempre calidez (los cuarenta y un trabajadores del Albéniz seguirán su labor en el teatro del Canal). Tras la muerte, en diciembre de 2003, de Teresa Vico, la dirección del Albéniz ha correspondido a Cristina Santolaria, que ahora será subdirectora de programación cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad madrileña).
La nómina de figuras del teatro, la música y la danza que han desfilado por el Albéniz es extraordinaria, y su escenario ha albergado espectáculos de notable calidad, especialmente en el marco del Festival de Otoño. «La vida es sueño», de Calderón, dirigido por Juan Carlos Pérez de la Fuente, ha sido el último.


