Un adolescente de 13 años está dando toda una «lección de vida» a la sociedad italiana a través de su blog en internet, el que narra su lucha para combatir un tumor que tiene en la rodilla
«Tengo un tumor ¿os parece poco?»
Imagen del blog donde el pequeño Pablo cuenta sus idas y venidas de hospitales y hasta muestra radiografías de su rodilla enferma | ABC
Viernes, 19-12-08
Quimioterapia, visitas a hospitales y operaciones. Son argumentos que no suelen aparecer en un blog, hasta ahora. Paolo Crespi es el experto en estas materias y, desde hace meses, escribe sobre su experiencia personal: su lucha contra un tumor en una rodilla. «Buenos días, me llamo Paolo y soy un chico del 95». Así se presenta este adolescente de 13 años que cuenta sin rodeos que es un chico normal al que le gusta jugar a la Play, al ordenador y es forofo de la Juventus, «pero he tenido un poco de mala suerte. ¿Os parece poco si os digo que tengo un tumor?».
Navegando por la página de este chico sorprende su transparencia, su inocencia, hablando de su recorrido por los hospitales y por las sesiones de quimio, y viendo sus radiografías que publica con orgullo. Pero respetemos su petición y llamémosle como él pide: Titán Paul. El sobrenombre se lo inventó él mismo cuando le implantaron una rodilla de titanio tras extirparle el tumor en esta zona. «Soy un hombre biónico -bromea en su blog-. Ahora a ver cómo hago cuando el próximo verano tenga que ir a visitar a los abuelos en avión, al embarcar seguro que suena la sirena. ¡Os imagináis, pensarán que soy un terrorista! Así que de ahora en adelante os pido que me llaméis Titán Paul».
En silla de ruedas
Titán Paul se mueve ahora en silla de ruedas, «y con esta superpierna escayolada ¡necesito tres sillas para estar sentado!», comentó el joven hace unos días. El caso de Titán Paul salió a la luz gracias a un medio de su localidad natal, Venegono Inferiore, en el norte de Italia, que entrevistó al pequeño internauta. A partir de ahí recibió numerosas visitas, hecho que el propio adolescente agradece, mientras cuenta su rutina cotidiana. «Esta mañana he despertado a las 7.00 para ir al hospital de Tradate donde me esperaba con jeringas y probetas, Albertina, mi enfermera preferida», se lee en su narración del miércoles.
Cuando este verano le detectaron el osteosarcoma, los padres de Paolo, Piercarlo y Rosanna, ayudaron a su hijo a crear su blog para mantener el contacto con los demás, con sus amigos y compañeros de clase. De hecho, su colegio ha instalado un ordenador con cámara web para poder ver a Paolo. «Es verdad que distrae de las clases en ciertas ocasiones», contó una de las profesoras «pero la lección de vida que aprenden merece la pena».
Este «gran premio de montaña», como llama el padre de Paolo a esta experiencia, «ha enfatizado las ganas de vivir de mi hijo», señaló Piercarlo, quien no duda escribir en el blog cuando su hijo no puede hacerlo. Como cuando le operaron. «Mi papá me ha dicho que estaba bastante tranquilo antes de la operación -escribe Paolino-, pero tenía un poco de miedo. Creo que es una cosa normal porque Antonio, mi vecino de cama también tenía miedo, aunque él tenía 43 años. Ahora sólo tengo que esperar la hora X».
Tras la operación, es el padre quien escribe en el blog: «La operación ha salido bien. Paolino ha vuelto a la habitación blanco a causa de la intervención quirúrgica, pero como siempre lo primero que ha dicho ha sido «tengo sed y hambre». Increíble, le acaban de operar y sólo piensa en comer».
Los comentarios del blog siguen siempre esta línea, directos, coloquiales, como si hablara una persona que conocemos. Durante los largos meses en el hospital, el joven, gran admirador del jugador Alessandro Del Piero, tuvo tiempo de reflexionar, y así lo plasma en su blog: «Antes de tener esta enfermedad, cuando veía a personas con malformaciones me reía a escondidas y, sin ningún motivo, pensaba que esas personas tenían muy mala suerte. Ahora he entendido que en este mundo puede pasar de todo y no se sabe en qué momento de la vida».
Hace pocos días Titán Paul escribía que el examen médico desvelaba que el 90 por ciento de las células tumorales habían desaparecido. «Estoy muy contento, ahora sólo me quedan nueve ciclos de quimio y en el podio estaré yo».
Para quienes se compadezcan de este adolescente, Titán Paul tiene un mensaje: «No os preocupéis, me estoy curando. Me curaré pronto gracias a la quimio y al buen trabajo del equipo pediátrico del Instituto Nacional de Tumores de Milán». Toda una «lección de vida», como comentan las personas que visitaron en estos días el blog de Titán Paul.

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