
Mujeres en un centro de Cáritas en Sevilla
Jueves, 18-12-08
La crisis económica está arrastrando a muchas familias de la vulnerabilidad a la pobreza. Sólo en 2008 los servicios de Cáritas han visto aumentadas en un 50 por ciento las demandas de ayuda con respecto al mismo periodo del año anterior. Así lo anunció ayer el secretario general de esta ONG de la Iglesia, Silverio Agea, durante la presentación de una nueva campaña solidaria.
En general, se trata en su mayoría de familias jóvenes con niños pequeños o mujeres solas con cargas familiares que acuden por primera vez a Cáritas en busca de apoyo, sobre todo, para poder afrontar los gastos de sus viviendas (alquiler, agua, hipoteca) educación, alimentos o transporte.
En general, se trata en su mayoría de familias jóvenes con niños pequeños o mujeres solas con cargas familiares que acuden por primera vez a Cáritas en busca de apoyo, sobre todo, para poder afrontar los gastos de sus viviendas (alquiler, agua, hipoteca) educación, alimentos o transporte.
La situación es tan acuciante que también se están detectando, en el 80% de las Cáritas diocesanas, un incremento del subarriendo de habitaciones en condiciones abusivas y de hacinamiento; empleos cada vez en condiciones más precarias, y empeoramiento de las relaciones familiares debido a la depresión y la ansiedad.
«Arcas vacías»
La debacle financiera también está teniendo un impacto «muy fuerte» sobre los recursos económicos y sobre las actuaciones de esta organización. Según Agea, se ha comprobado que muchas Cáritas «ya han agotado» a mitad de año todos sus fondos previstos para ayudas de urgencia para el 2008. «Las reservas de Cáritas diocesanas han salido rápidamente y las arcas están vacías», alertó Agea, quien explicó que la crisis ha obligado a la institución a reformular su «acción social» y «orientarla hacia la atención primaria y la asistencia».
Frente a esta situación, el secretario general pidió al Gobierno que al igual que ha destinado «cuantiosos» fondos a los bancos y a los municipios para obra pública, ponga en marcha un plan para ayudar a los más desfavorecidos. Y es que, según precisó, los servicios sociales de los ayuntamientos están derivando a Cáritas a aquellas personas que no pueden atender por falta de recursos.
Durante la presentación de la campaña de ayer (en la que se puede colaborar a través del 902 33 99 99) el secretario general del Episcopado, Juan Antonio Martínez Camino, entregó un cheque de 1,9 millones de euros, tras la decisión de los obispos en su última Plenaria de ayudar a los más afectados por la crisis.


