El ministro de Salud italiano declaró ayer ilegal interrumpir la alimentación y la hidratación de una persona en estado vegetativo, por lo que Eluana no podrá ser desconectada de las máquinas que la mantienen con vida, como permitió el Supremo
Eluana Englaro
Actualizado Miércoles, 17-12-08 a las 10:13
Ante la posibilidad de que una clínica de Udine acogiera a Eluana Englaro, la joven en estado vegetativo permanente desde hace 16 años, para ejecutar la sentencia del Tribunal Supremo que autoriza la desconexión de las máquinas que la mantienen con vida, el ministro de Salud italiano, Maurizio Sacconi, anunció ayer una decisión polémica, y declaró la ilegalidad de interrumpir la alimentación y la hidratación a cualquier persona en estado vegetativo.
«Interrumpir la nutrición y la hidratación de personas en estado vegetativo persistente no es legal para las estructuras públicas y privadas del servicio sanitario nacional», afirma el comunicado hecho público ayer por el ministerio italiano.
La nota fue enviada a las regiones italianas junto a algunas indicaciones, como el artículo 25 de la Convención sobre los Derechos del Hombre establecida por Naciones Unidas: «Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad».
En busca de un hospital
Con esta medida Eluana no podrá ser recibida en ningún centro sanitario del país para dejarla morir, como estableció el Supremo el pasado 13 de noviembre en una sentencia sin precedentes en el país. Desde esa fecha el padre y tutor de Eluana, Beppino Englaro, ha viajado por varias regiones tanteando la posibilidad de dejar morir a su hija en la cama de alguno de sus hospitales, ya que era el requisito fundamental solicitado por el Alto Tribunal italiano para poder ejecutar la sentencia.
Hasta ahora sólo ha recibido negativas, y la notificación emanada ayer por el ministerio de Salud italiano, complicará aún más las cosas. «He considerado un deber emitir este documento -comentó ayer en rueda de prensa el ministro Sacconi- para que todo el sistema sanitario garantice a cualquier persona con discapacidad el derecho a la alimentación y a la hidratación».
Nada más enterarse de la noticia los abogados de la familia Englaro expresaron su sorpresa, pero no dieron muestras de preocupación porque «la nota no tiene ningún valor, ya que no es una ley real».
También ayer se unió al estupor el neurólogo italiano Carlo Alberto Defanti, quien se ocupa de la propia Eluana desde 1995. «Me he quedado de piedra -dijo a los medios el médico italiano- con esas ideas no se soluciona nada, aquí hay que aplicar una sentencia del Tribunal de la República italiana, y ya está». Desde el mundo de la política llegaron también críticas, sobre todo de la oposición, que calificó de dictadura la forma en la que el ministro italiano de Salud intervino sobre el caso, mientras que los miembros de su partido expresaron su apoyo total a la medida que consideraron necesaria para hacer prevalecer los derechos de la persona.
Un calvario de diez años
Esta persona de la que tanto se habla es Eluana, una chica que vive en estado vegetativo permanente desde el 18 de enero de 1992, cuando con tan sólo veinte años sufrió un accidente de tráfico que la dejó el cerebro sin ninguna función. Eluana ha pasado la mayor parte de su vida en una cama de hospital, y ante la perspectiva de seguir así, su padre busca una solución: dejar que desenchufen los aparatos que alimentan e hidratan a su hija manteniéndola con vida.
Desde hace diez años el padre de Eluana vive persiguiendo este fin, obteniendo una de cal y otra de arena, hasta que en noviembre llegó la sentencia definitiva que le permitía «desconectar» a Eluana, siempre y cuando se realizara en una estructura sanitaria. Y de aquí es de donde parte la polémica, ¿dónde llevar a Eluana? La familia recibió las negativas de varias regiones, y cuando parecía que una estaría dispuesta a hacerlo, llegaron los desmentidos, la conferencia de prensa aclarando y una nueva búsqueda. Pero ahora, con la decisión del ministerio italiano de Salud, la opción podría pasar por llevar a Eluana al extranjero.
Decisión «sensata»
La ilegalidad de la acción de dejar morir a una persona, fue aplaudida ayer por el propio Vaticano, que calificó de «razonable y sensata» la decisión, porque «reconoce que la saña terapéutica, y la alimentación y la hidratación, son dos cosas muy distintas», comentó el presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, el cardenal Javier Lozano Barragán.
Para el purpurado la decisión ministerial es «un acto positivo que demuestra que el gobierno está de parte de la vida, hecho muy significativo en este periodo de Navidad en el que celebramos lo máximo de la vida; es decir, el hijo de Dios».

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