Lunes, 15-12-08
Hecho: Sin Facebook no eres nadie. Esta red social virtual se ha convertido en la nueva herramienta de promoción de nuestros políticos. Imaginen el pasmo que provoca que el mismísimo Alfonso Guerra solicite ser tu amigo. ¿Qué haces en ese caso? Aceptarle, sin duda, pues ¿quién se atreve a rechazar al tremebundo ex dirigente socialista? Es muy curiosa la relación que se establece entre periodistas y dirigentes políticos, porque en ocasiones ésta se vuelve más estrecha en Internet que en la vida real. Gracias a Facebook sabes que el estado civil del secretario general adjunto de CDC, Felip Puig, es «comprometido» y que ha estado griposo recientemente. O que el diputado convergente Carles Campuzano, además de agnóstico se define como «nacionalista catalán y progresista» y le gustan los grupos Mishima y Antònia Font.
Y aunque el objetivo de esta plataforma es pasar un buen rato y cotillear, a algunos dirigentes les cuesta abandonar el adoctrinamiento y se apuntan al «Grupo de personas que están hartas del tripartito». Por no hablar de determinados jefes de prensa incapaces de relajarse y que rinden culto al líder a través del ciberespacio. Siempre existe la opción, algo fea y no apta para supersticiosos, de «eliminar» a quien ya no quieres como amigo.
María
Jesús
Cañizares
EL MENTIDERO

