La ministra Álvarez, aficionadísima al casco, no estuvo en el túnel de El Regajal hace un mes cuando se abrió. Aseguran que sí lo hizo un cura, que bendijo la obra
Un párroco para bendecir las obras
No tuvo la espectacularidad de la apertura de otros túneles, ni rastro de las tuneladoras ni de la ministra con casco y chaleco, pero según algunos de los trabajadores cuando El Regajal (2.080 metros) se terminó de excavar a mediados del mes pasado un cura se desplazó a la obra para bendecirlo. «Ya os podéis quitar el casco», aseguran que les dijo. «Menos mal que no le hicimos caso», ironizan, conscientes de la gravedad que podría haber tenido un derrumbe como el que se ha producido esta semana y que Fomento ha silenciado por todos los medios.
La fragilidad del terreno fue una de las dificultades presentes desde el comienzo de las obras en marzo. «Se ha trabajado con mucha delicadeza por la estructura del subsuelo perforado, con técnicas novedosas y una gran profesionalidad. Un fallo hubiera retrasado muchos meses la ejecución de la línea», explicaba la directora de la obra a un periódico valenciano cuando se caló el túnel. Quizá por ese retraso el Ministerio que dirige Álvarez no ha dicho esta boca es mía.
El presidente de Adif, Antonio González, recalcaba el día de la puesta de largo (17 de noviembre) que estaban en el plazo comprometido y lo que importaba era la seguridad. Ya habían empezado a revestir el túnel a sección completa, con un sistema de sostenimiento de colocación inmediata (hormigón proyectado) graduable en resistencia y rigidez, que no parece haber resistido lo suficiente. De hecho, se está utilizando un carro de encofrado construido especialmente para este túnel.
Dos días después de que se produjera el hundimiento, la ministra Álvarez visitó las obras del AVE a Valencia en la zona situada entre el embalse de Contreras y Villagordo de Cabriel. No sólo no hizo una sola mención a lo ocurrido en el túnel de El Regajal, sino que se dedicó a denunciar las prácticas «dilatorias» de la Comunidad Valenciana y de Madrid para tramitar las autorizaciones necesarias para ejecutar las obras. La ministra resaltó que habían «multiplicado por 24» el ritmo de trabajo de este AVE a Valencia para terminarlo en 2010. No explicó si había tenido en cuenta posibles derrumbes.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...