Domingo, 07-12-08
«Aumentarán las tasas»
Una de las sospechas más generalizadas entre los contrarios a la instauración del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) es que con este proceso aumentarán drásticamente los costes de matrícula. La realidad es que en España estas tasas -establecidas por las comunidades autónomas a partir de una horquilla que establece la Conferencia General de Política Universitaria, dependiente del Ministerio- no han variado en ninguna de las dos universidades que ya se han adaptado al nuevo plan, la Carlos III de Madrid y la Pompeu Fabra de Barcelona. En la Universitat de Val_ncia tampoco se prevén encarecimientos.
«Desaparecerán las becas»
Asocian la aparición de la beca-préstamo a una «mercantilización de la educación». Lo cierto es que el EEES no supone la desaparición de las becas a fondo perdido para los alumnos con rentas bajas. Más bien al contrario. A partir de 2010, cualquier alumno podrá acceder además a un préstamo-renta para costearse sus estudios de postgrado, un sistema que existe en países como los nórdicos, con modelos educativos ejemplares. El ICO concede estos préstamos al 0% de interés, con la posibilidad añadida de no devolverlos si en el plazo de cinco años el receptor no ha obtenido un empleo que le reporte ingresos.
«El postgrado es elitista»
Se ha extendido la idea de que el EEES contempla una debilitación de los contenidos del grado que obligará a prolongar los estudios con un máster y un doctorado. Los defensores de la reforma argumentan que el grado (equivalente a las actuales licenciaturas y diplomaturas) debe proporcionar una cualificación adecuada para insertarse en el mercado laboral europeo. Por ello se pone tanto énfasis en la importancia de la empleabilidad del currículum académico. Solamente en el caso de determinadas profesiones reguladas será preciso estar en posesión de un postgrado específico. Por otra parte, la aparición de másters oficiales a precios públicos es uno de los principales avances del EEES hacia la «democratización» de los estudios de especialización. Una prueba de ello es que los másters privados se ven perjudicados con el plan.
«Desaparecen titulaciones»
Según diversas fuentes del rectorado de la Universitat de Val_ncia, el nuevo mapa de titulaciones «va a ser muy semejante» al actual, aunque ciertamente algunos contenidos variarán al adaptarse a los nuevos grados.
«No habrá compatibilidad laboral»
Con el EEES se prima un nuevo sistema de aprendizaje y evaluación que no sólo valora el resultado de los exámenes, sino también la asistencia a seminarios, tutorías, actividades participativas, etc. Los estudiantes critican este método porque consideran que convierte la universidad en una «extensión del instituto» y hace imposible la compatibilidad laboral de los estudios. Desde las instancias académicas se reconoce que con el llamado «Proceso de Bolonia», se acaba el modelo de estudiante «que se limitaba a matricularse, ir un día a clase y otear quién puede dejarle los apuntes durante el resto del año».
«Es una educación mercantilista»
Todas las ideas anteriores, sumadas al hecho cierto de que los contenidos de las titulaciones, y aun la creación de otras nuevas, se adaptarán a los requerimientos de las empresas, han sido interpretadas por muchos estudiantes como una subordinación de la Universidad a «intereses neoliberales». Otra forma de verlo es que el EEES pretende que la preparación académica se oriente a las necesidades reales de la sociedad, de las que la empresa es un mero reflejo.

