Jueves, 04-12-08
El presidente de Telefónica, César Alierta, alzó ayer su voz en Bruselas para pedir un marco regulador estable que permita invertir en redes de fibra óptica. Con esta solicitud salía al paso de las diferencias que mantinenen la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y la CE sobre el modelo de competencia que debe regular el despliegue de esta novedosa tecnología. Durante una conferencia organizada por la operadora para debatir el impacto de la crisis económica, Alierta declaró que el «régimen normativo debe ser capaz de animar e incentivar al sector privado para que este realice la enorme inversión necesaria para financiar nuevas tecnologías. Solo las redes fijas requieren de una inversión de 250.000 millones de euros. Creo que es el momento apropiado para dar un paso adelante y asegurarnos el incremento de la competitividad y productividad, y evitar así el riesgo de distanciarnos de economías avanzadas tales como Estados Unidos, Japón y Corea».
Igualmente, recordó que la industria del sector ha vivido una profunda revolución tecnológica en los últimos años, soportando constantes bajadas de precios en telefonía fija, móvil y banda ancha, gracias a la fuerte competencia.
Tras recordar que el sector ha contribuido con 374.000 millones a la economía de la UE en 2007, el presidente de Telefónica desgranó un plan de cinco puntos dirigido a fomentar proyectos de inversión, basado en la promoción de un modelo de competencia efectiva y sostenible, la desregulación gradual basada en la segmentación geográfica, nueva política de gestión de espectro, y la promoción de un mercado único de las telecomunicaciones europeo que impulse el crecimiento y la competencia.
El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, criticó abiertamente que algunos gobiernos europeos quieren aprovechar la crisis para dar «vitaminas extra» a sus entidades financieras vía recapitalizaciones.


